En el inicio del nuevo período ordinario de sesiones, el Presidente combinó el repaso de gestión con enfrentamientos constantes ante los legisladores opositores.
En la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei centró buena parte de su discurso en un balance de sus dos primeros años de gestión, pero también protagonizó fuertes cruces verbales con el kirchnerismo. El tono confrontativo marcó varios pasajes de la intervención, que se desarrolló este domingo por la noche ante la Asamblea Legislativa.
Desde el inicio, el mandatario combinó el repaso institucional previsto por el artículo 99 de la Constitución con referencias directas a los bloques opositores. “Ustedes pueden aplaudir también porque soy presidente de ustedes aunque no les guste”, dijo para empezar a calentar el recinto, tras destacar lo que definió como el cumplimiento de las promesas de campaña.
Minutos más tarde, profundizó el tono crítico: “No pueden aplaudir porque se les escapan las manos en bolsillos ajenos”, lanzó en dirección a la oposición. A lo largo del discurso, respondió a gritos provenientes de las bancadas y los palcos oficialistas y aliados, en un clima atravesado por interrupciones y réplicas.
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo cuando el Presidente se refirió a la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner. En ese tramo, sostuvo que la oposición “tiene a su líder presa” y enumeró causas judiciales como la de los cuadernos, el memorándum con Irán y Vialidad. “Manga de ladrones, manga de chorros”, expresó en medio de los cruces, al tiempo que cuestionó lo que definió como “operetas” en su contra.
En otro pasaje, mientras defendía el rumbo económico de su administración, el mandatario calificó a la “justicia social” como “un robo” y tildó de “ignorantes” a quienes, desde la oposición, reivindican ese concepto. “Implica un trato desigual frente a la ley y está precedido de un robo”, afirmó. La frase fue respondida con murmullos y gestos desde las bancadas opositoras presentes.
El discurso también incluyó referencias directas a legisladores peronistas. “Qué alergia le tienen a los datos”, señaló en dirección a ese sector, y defendió los indicadores de empleo y actividad económica mencionados durante su exposición. En medio de ese intercambio, gritó: “Los chorros son ustedes”, en un cruce que elevó el nivel de tensión en el recinto.
En otro pasaje, el presidente arengó: "Kukas, me encanta domarlos, me encanta hacerlos llorar", a lo que sus seguidores comenzaron a corear "kuka tira piedras". "Tienen razón", se burló Milei.
Ante la crítica de una legisladora de la izquierda, Milei lanzó desde el estrado: "¿Qué te pasa Chilindrina troska?", en referencia al icónico personaje de la TV mexicana.
El presidente fue más bien local, por la nueva composición del Congreso, pero también por la ausencia de buena parte del bloque peronista. Varias bancas asignadas a ese espacio permanecieron vacías durante la intervención presidencial. Solo un grupo reducido de diputados kirchneristas estuvo presente, a los que el jefe de Estado les dedicó la mayor parte de su discurso.
Más allá de los cruces, el Presidente defendió la gestión económica y celebró lo que presentó como un acuerdo comercial con Estados Unidos, al que vinculó con la superación de lo que calificó como “autosabotajes” del pasado. En ese marco, recordó la consigna “Alca, Alca, al carajo”, pronunciada por el fallecido mandatario venezolano Hugo Chávez, y sostuvo que su administración busca un alineamiento contrario en materia internacional.
Milei destacó a la actual senadora Patricia Bullrich al mencionar la reforma de la Ley Penal Juvenil y se fundió en un abrazo con ella al finalizar uno de los tramos más celebrados por su bancada. El gesto puede ser leído en clave interna dentro del espacio libertario.
En su llegada al Congreso, el mandatario saludó muy fríamente a su vicepresidenta Victoria Villarruel y con un afectuoso abrazo tanto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem y al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
Luego de eso, saludó cálidamente a la senadora neuquina, Nadia Márquez, en calidad de integrante de la comisión de Exteriores.