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El ataque y la amenaza que sufrió el supermercado del suegro de Leonel Messi en Rosario nacionalizó como nunca la crisis de seguridad que atraviesa la provincia de Santa Fe, uno de los cinco distritos electorales más importantes del país. La noticia impactó en todo el mundo. Se ganó los títulos de los principales medios y llegó a un techo de exposición que interpela en forma inédita a la política y al poder judicial de Argentina. Para los rosarinos no se trata de ninguna novedad, sino de la creciente espiral de violencia que ya sumó 55 muertos en los primeros 60 días de este año y el año pasado llegó a sumar 281 victimas en 365 días.
La vertiginosidad de crímenes con el sello narco que se acumularon durante el arranque de este año confirma un incremento notable. En dos meses sumaron los asesinatos que en 2022 se registraron en tres o cuatro meses. Hay una aceleración de la crisis santafesina que, a pesar de su gravedad, había pasado a un segundo planoa nivel nacional ante la naturalización de la violencia que se vive en esa provincia. Esta vez no hubo sangre, sino una balacera contra el unico supermercado que todavía tiene el suegro de Messi y un mensaje dirigido al capitán de la Selección Nacional de Fútbol.
El ataque sucedió el 2 de marzo, menos de un día después del discurso que ofreció el presidente Alberto Fernández para inaugurar el período 141 de sesiones ordinarias del Congreso Nacional. Fue el cuarto y último que realiza ante la Asamblea Legislativa durante su presidencia. Así como buscó eludir los temas económicos más calientes, también omitió mencionar la situación de seguridad, aunque cuestionó duro a la Corte Suprema de Justicia. Sus miembros son destinatarios de un proceso de juicio político que este martes continuará en la séptima reunión de la comisión que tramita 14 denuncias para remover a los cortesanos.
La violencia narco en Rosario ya sumó 55 muertos en los primeros 60 días de este año
Desde la balacera nocturna contra el supermercado rosarino, el oficialismo corre el riesgo de que los señalamientos contra la Corte, y la posibilidad de desnudarlos públicamente, queden muy atrás de los debates que se avecinan por Santa Fe en el Congreso. El próximo jueves el ministro de Seguridad Aníbal Fernández asistirá al Congreso citado por la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara de Diputados, que preside el massista Ramiro Gutiérrez.
La visita del funcionario es producto de un acuerdo entre oficialismo y oposición a partir de un pedido de apartamiento de reglamento en la sesión del 28 de febrero. Lo hizo el diputado radical por Santa Fe Juan Martín, que es el vicepresidente de la Comisión. Los principales bloques coincidieron en citarlo sin tener que votar en el recinto. Hay una razón que posibilitó todo: en la Cámara baja son numerosos los diputados del Frente de Todos que también quieren escuchar explicaciones de Aníbal sobre la situación en Santa Fe. De hecho, Gutiérrez contó en el recinto que lo había convocado dos veces sin respuesta alguna.
Con esos antecedentes el ministro llegará el jueves en una situación complicada. En Juntos por el Cambio le reclamarán explicaciones sobre la cantidad de efectivos federales enviados a Rosario, pero también le exigirán un plan para ampliar la asistencia del gobierno nacional para Santa Fe. La Coalición Cívica prepara munición gruesa y ya anunció que le apuntará al funcionario Lucas Gancerain, designado por Fernández para encargarse de la coordinación entre la cartera de Seguridad y el gobierno de Omar Perotti. El enlace fue denunciado por Elisa Carrió "por su rol durante años de desplazamiento del narcotráfico por la Hidrovía".
El ministro arribará con un obstáculo atenuado. El miércoles las comisiones de Justicia y de Legislación Penal se reunirán para retomar el tratamiento de un proyecto que fue impulsado por 18 diputados y diputadas oriundas de esa provincia del oficialismo y la oposición en mayo del año pasado. La presentación fue acompañada por Perotti y recién tuvo una primera reunión el 16 de noviembre. El tema no entró en extraordinarias y continuará el miércoles, un día antes de la visita de Aníbal. Pero el proyecto también tiene giro a Presupuesto y Hacienda y no aparece en el horizonte que se sume por ahora al tratamiento.
Hay cruces de facturas dentro del oficialismo. En Diputados algunos legisladores recuerdan que el presidente Alberto Fernández tiene a la firma la designación de magistrados que ya tienen acuerdo del Senado. En el Gobierno señalan la demora del kirchnerismo para tomar el guante del proyecto santafesino para ampliar la Justicia y también apuntan a la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti, que preside la Comisión de Acuerdos y no avanzó con un paquete de designaciones impulsadas por el Ejecutivo.
A eso se suma que el Senado todavía no designó a los miembros de la Comisión Bicameral de Aplicación del nuevo Código Procesal Penal, cuando una de las primeras provincias en experimentarlo es Santa Fe. La crítica también surge del entorno de Perotti y del diputado santafesino Roberto Mirabella, que viene advirtiendo la falta de atención de su propio bloque.
Aunque se destraben estas instancias no provocarán resulados inmediatos. La pelota está en la cancha del Ejecutivo y del rol que tenga el flamante jefe de Gabinete Agustín Rossi, que fue designado por el Presidente para coordinar con todos los ministerios y con Perotti. El jueves Fernández podría retomar la iniciativa y anunciar medidas, o quizás sean lanzadas antes de la tormenta legislativa que lo espera.
El ministro de Seguridad tiene el cuero duro. Ya enfrentó a todo el recinto cuando ofrecía informes como jefe de Gabinete de Cristina y sabe que la oposición intenta montar una interpelación en su contra. Sin embargo, las debilidades no pasan por el Congreso, sino por las consecuencias electorales que puede tener la crisis santafesina este año. La provincia es el tercer distrito electoral más importante del país y la campaña ya echó a correr con un gobernador acorralado por la crisis y un Gobierno Nacional que no tiene, o no comunica, una estrategia global para enfrentar el narcotráfico en Santa Fe. Aunque Perotti y Fernández se llevan mal, un paso en falso en esta crisis sólo podría ampliar las chances de Juntos por el Cambio en la competencia electoral. El jueves tendrá un primer estreno en la comisión de Diputados donde comparecerá Aníbal.