La secuencia fue registrada por vecinos de la cuadra. El agresor fue identificado y revelaron detalles acerca de los motivos de su despido.
Un hombre fue despedido de su puesto de trabajo, y decidió vengarse. Todo terminó en un hecho de vandalismo que podría haber sido una tragedia.
El episodio ocurrió en Castelar, provincia de Buenos Aires y generó momentos de tensión entre vecinos y trabajadores que se acercaron al lugar.
Según el relato de los testigos, el acusado había trabajado en la carnicería y había sido desvinculado por "reiterados incumplimientos". Ante esta decisión, el hombre decidió incendiar la camioneta de la empresa donde trabajaba y fue registrado en varios registros fílmicos de los vecinos de la cuadra.
"¡Sí, sí! ¡Lo está prendiendo fuego! ¡Lo está prendiendo fuego!", exclamó una mujer que registró el momento en que el exempleado prendía fuego la camioneta del dueño del comercio.
Al instante salieron del local otros trabajadores con baldes de agua para apagar las llamas. Afortunadamente actuaron a tiempo, ya que podría haber explotado el vehículo y la onda expansiva causar una tragedia. De todos modos, la camioneta quedó seriamente dañada.
De acuerdo con el relato de comerciantes de la zona, el hombre llegó hasta el lugar en bicicleta, arrojó un líquido combustible sobre una de las camionetas del negocio y luego la prendió fuego antes de escapar.
"El dueño de la carnicería se cansó de que vaya a trabajar en malas condiciones y muchas veces falte, por eso lo echó. Entonces el hombre fue para desquitarse e hizo lo que hizo. Quedó filmado, todo el mundo lo reconoció", detalló un comerciante de la zona en diálogo con Primer Plano Online.
Efectivamente, en el video captado se observa al pirómano alejarse sin mayores sobresaltos y en bicicleta. Tras el ataque, los propietarios del comercio realizaron la denuncia.
Aunque el hombre fue identificado, hasta el momento no fue detenido. Según trascendió, Franco, dueño de la carnicería atacada, se encontraba "indignado" por lo ocurrido.
En el lugar trabajo personal de la Secretaría de Seguridad del Municipio bonaerense, aunque no se presentaron los bomberos pese a los llamados realizados por vecinos al 911 para alertar sobre el incendio.
Una trabajadora fue despedida en una cafetería tras reclamar por el frío en el trabajo. La empresa tomó la decisión luego de su queja interna, pero la Justicia determinó que el despido fue improcedente y ordenó una indemnización millonaria.
La situación se originó por una práctica habitual del local: mantener la puerta abierta para atraer clientes incluso en invierno. Ese punto, que parecía menor, terminó en un conflicto laboral y en un fallo que refuerza los límites sobre las condiciones de trabajo.
El caso tiene como protagonista a Leila Ayad, empleada del local -ubicado en la ciudad de Londres - desde 2023. La trabajadora expresó su malestar a través de un grupo interno de WhatsApp, donde explicó que el ambiente resultaba incómodo para trabajar.
El planteo quedó registrado dentro de los canales de la empresa y estuvo vinculado a un aspecto concreto: el bienestar laboral y las condiciones mínimas para desempeñar sus tareas. No se trató de una queja aislada ni informal, sino de un reclamo directo sobre el entorno en el que debía cumplir su jornada.