El SMN advirtió por ráfagas intensas con posibles complicaciones en rutas y actividades diarias. Cuáles serán las zonas más afectadas.
El avance de un frente meteorológico con fuertes corrientes de aire puso nuevamente bajo advertencia a gran parte del sur del país. Por estas horas rige una advertencia sobre la presencia de un fuerte temporal de viento para este miércoles.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por vientos para esta jornada y parte del jueves en varias provincias, donde se prevén ráfagas de consideración que podrían generar complicaciones.
Entre las principales complicaciones esperadas se encuentran dificultades para circular en rutas, especialmente para camiones, colectivos y vehículos de gran porte, además de posibles voladuras de objetos livianos, caída de ramas y reducción de visibilidad por polvo o tierra en suspensión en zonas áridas.
El organismo nacional confirmó que está vigente una alerta de nivel amarillo por vientos sostenidos de entre 35 y 60 kilómetros por hora, con ráfagas que en algunos sectores podrían superar los 80 kilómetros por hora especialmente en zonas abiertas, rutas y sectores costeros.
El fenómeno alcanzará a provincias como Río Negro, Chubut y Santa Cruz, además de áreas del extremo sur y oeste bonaerense.
"En el área de cobertura se esperan vientos del sector oeste con velocidades entre 50 y 70 km/h, y ráfagas que pueden alcanzar los 100 km/h, pudiendo ser superadas localmente, especialmente en regiones de Neuquén", detalló el SMN.
Aunque el viento forma parte del paisaje cotidiano en buena parte de la Patagonia, la intensidad prevista para estas horas llevó al SMN a emitir una advertencia preventiva.La alerta amarilla implica la posibilidad de fenómenos meteorológicos con capacidad de provocar inconvenientes o riesgos puntuales para la vida diaria.
En ciudades patagónicas, donde el viento suele ser una constante, las autoridades recomiendan igualmente reforzar medidas de prevención, sobre todo en espacios públicos y hogares donde haya elementos susceptibles de desprenderse.
En Río Negro, la advertencia alcanza tanto sectores de meseta como áreas cordilleranas, donde las ráfagas podrían sentirse con mayor intensidad durante la tarde y la noche. En Chubut y Santa Cruz, el panorama también se presenta complejo, con viento persistente en todo el territorio y posibles complicaciones para actividades productivas y transporte.
Por su parte, en el suroeste de Buenos Aires, la alerta abarca principalmente zonas rurales y costeras, donde el ingreso de aire intenso desde el sudoeste podría afectar circulación y tareas al aire libre.
Frente a este escenario, el SMN y organismos de protección civil difundieron una serie de recomendaciones básicas para reducir riesgos:
Evitar actividades al aire libre mientras se mantengan las ráfagas más intensas.
Asegurar chapas, macetas, carteles y cualquier objeto que pueda ser desplazado por el viento.
Conducir con precaución, disminuyendo la velocidad y manteniendo firme el control del vehículo.
No estacionar bajo árboles o estructuras inestables.
Mantenerse informado a través de canales oficiales.
También se recordó la importancia de revisar el estado de techos y estructuras livianas, especialmente en localidades donde las ráfagas suelen impactar con mayor fuerza.
El pronóstico anticipa que el sistema podría mantenerse activo durante varias horas, con mejoras graduales en algunas zonas hacia el final del día, aunque en otros sectores patagónicos el viento podría extenderse más tiempo dependiendo de la evolución del frente frío.
Además del viento, algunas regiones podrían experimentar un descenso térmico asociado al ingreso de aire más frío, reforzando las condiciones típicas del otoño en el sur argentino.