El Reino Unido cuestionó la política de Javier Milei sobre las Malvinas y advirtió: “No nos quedaremos de brazos cruzados”. El comunicado británico.
Gran Bretaña anunció nuevas medidas para proteger a las empresas que operan en las Islas Malvinas y volvió a elevar la tensión diplomática con la Argentina. La decisión se conoció en medio de las diferencias entre ambos países por la soberanía del archipiélago y las actividades económicas que se desarrollan en la zona.
El anuncio fue acompañado por un comunicado oficial en el que las autoridades británicas fijaron su postura frente a las acciones impulsadas por el gobierno argentino. El mensaje apuntó especialmente a las compañías que desarrollan actividades en las islas y planteó la intención de resguardar sus operaciones ante eventuales restricciones.
En el documento, la administración del primer ministro Andy Burnham cuestionó lo que definió como una política de “coerción económica” por parte del presidente Javier Milei y advirtió que no permanecerá pasiva ante posibles medidas contra las empresas. “No nos quedaremos de brazos cruzados”, señalaron desde el gobierno británico, en un nuevo capítulo de la disputa por las Malvinas.
Desde el gobierno británico destacaron que “las empresas que invierten en las Islas Malvinas estarán protegidas de las medidas internas argentinas dirigidas a empresas e individuos involucrados en actividades económicas lícitas”.
El comunicado británico se publicó luego de la autorización de perforaciones petroleras en las Malvinas y de la presentación del reclamo de la Argentina en un tribunal internacional para frenar el proyecto petrolero Sea Lion.
El gobierno de Burnham le envió una fuerte advertencia a la administración de Javier Milei: “Este Gobierno actuará cuando Argentina intente obstaculizar la actividad comercial legítima del Reino Unido”.
Explicaron que las medidas entrarán en vigencia en respuesta a las medidas de la Argentina “en virtud de la legislación de Protección de Intereses Comerciales (PTI, por sus siglas en inglés), lo que subraya que el Reino Unido no dudará en proteger a las empresas y a los particulares británicos”.
Mencionaron que el objetivo de estas medidas es “protegerlas de verse obligadas a cumplir con medidas extraterritoriales dirigidas contra la actividad lícita relacionada con las Islas Malvinas”, y destacó que colaboran “estrechamente con las empresas afectadas para ofrecerles apoyo”.
Destacaron que el Reino Unido “apoya el derecho de los habitantes de las Islas Malvinas a desarrollar sus recursos naturales para su propio beneficio económico” y que “las decisiones sobre el desarrollo económico en las Islas Malvinas son competencia del Gobierno de las Islas Malvinas y de las empresas involucradas”.
Con citas de declaraciones del secretario de Relaciones Exteriores británico, Ed Miliband, advirtieron que estas medidas son una “clara señal” que no se quedarán “de brazos cruzados mientras la Argentina intenta aplicar su legislación nacional para obstaculizar los intereses comerciales legítimos en las Islas Malvinas”.
Miliband confirmó que “el apoyo del Reino Unido a las Islas Malvinas es inquebrantable”, que “los intentos de Argentina por intimidar a empresas y particulares que realizan actividades comerciales legítimas son inaceptables” y que “las empresas deben tener la libertad de tomar decisiones comerciales lícitas sin la amenaza de coacción política”.
El funcionario dijo además que siempre defenderán “a los habitantes de las Islas Malvinas, su derecho a determinar su propio futuro y su derecho a buscar un desarrollo económico legítimo”.
El gobierno británico dijo que está “dispuesto a tomar medidas concretas en respuesta a los intentos de Argentina de coaccionar a las empresas que realizan actividades lícitas”. Además ratificó su apoyo “incondicional al Gobierno de las Islas Malvinas y a sus habitantes”, y adelantó que analiza “todas las opciones disponibles para proteger los intereses del Reino Unido y brindar apoyo a los habitantes de las Islas Malvinas”.
Desde el gobierno británico señalaron que la legislación destinada a proteger los intereses comerciales impide que los ciudadanos del Reino Unido acaten determinadas sanciones extraterritoriales. Además, adelantaron que impulsarán una normativa complementaria “lo antes posible”, con la intención de que entre en vigencia antes de fin de año. Según precisaron, las disposiciones estarán dirigidas exclusivamente a las medidas extraterritoriales argentinas que afecten a las Islas Malvinas.