Con un nuevo mensaje en redes, el Presidente intensificó sus críticas contra periodistas y medios de comunicación.
Este sábado, el presidente Javier Milei volvió a arremeter contra el periodismo a través de sus redes sociales, con un mensaje de tono duro en el que apuntó específicamente contra un canal de televisión y varios periodistas, en medio de la creciente tensión con el sector.
El mandatario tildó de "basuras inmundas" y "delincuentes" a los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno, además de los productores y autoridades de TN (Todo Noticias).
"Han cometido un delito grave y deberían pagar por ello. El comportamiento de los involucrados luego de lo ocurrido muestra la malicia de los periodistas y la complicidad de las autoridades", continuó sin especificar demasiado.
El mandatario argentino la habría denunciado por supuestas "tares de espionaje", por haberse difundido imágenes de pasillos e interiores de la Casa Rosada, mediante una cámara oculta en lentes, durante el programa de televisión “¿Y mañana qué?
El episodio se suma a una serie de cruces recientes entre la administración libertaria y distintos sectores del periodismo. Días atrás, el Ejecutivo dispuso el cierre de la histórica sala de periodistas en la Casa Rosada, una medida que implicó mayores restricciones para los acreditados y limitaciones en el acceso a la información oficial.
Los cuestionamientos del presidente hacia periodistas no son nuevos. En reiteradas ocasiones, ha descalificado a comunicadores que pusieron en duda sus datos económicos o investigaron aspectos de su entorno, a quienes tildó de “mentirosos” o “ensobrados”.
Referentes del ámbito periodístico advirtieron que este tipo de discursos contribuye a deteriorar el debate público y puede derivar en situaciones de hostigamiento en redes sociales contra trabajadores de prensa por parte de seguidores del oficialismo.
Mientras desde el Gobierno sostienen que se trata de una reacción frente a la difusión de información falsa, organismos vinculados a la libertad de expresión alertan sobre los riesgos de estigmatizar a voces críticas y el impacto que esto podría tener en la calidad democrática.
Milei emprendió una política sistemática de confrontación con la prensa no oficialista. Días atrás, el gobierno nacional cerró la histórica sala de periodistas de la Casa Rosada, restringiendo el acceso de los acreditados y limitando la circulación de información en la sede de gobierno.
Según NA, esta decisión fue interpretada por diversas asociaciones de prensa como un intento de cercenar la libertad de expresión y dificultar el control ciudadano sobre los actos de los funcionarios públicos.
La lista de ataques previos del presidente es extensa y ha afectado a diversos medios y cronistas. Desde calificar de "mentirosos" a periodistas que cuestionaron sus cifras económicas, hasta tildar de "ensobrados" a quienes investigan su entorno, Milei mantuvo una conducta de hostigamiento verbal constante.