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Misteriosa muerte de un expolicía desaparecido hace dos semanas: lo encontraron enterrado en un médano

El hombre era buscado intensamente tras desaparecer con su camioneta. Las contradicciones de dos testimonios fueron clave para el escalofriante hallazgo.

Un expolicía de 71 años era buscado intensamente desde hace dos semanas, y en las últimas horas se confirmó la peor noticia: fue hallado sin vida. Los detalles del escalofriante hallazgo.

El misterio por la desaparición de Alfredo Alberto Carbano, un jubilado de 71 años y exintegrante de la Policía Federal Argentina, terminó con un desenlace estremecedor.

Después de más de dos semanas de búsqueda, su cuerpo fue hallado enterrado bajo la arena en una zona de médanos de Las Toninas, a poco más de un kilómetro del lugar donde días antes había sido encontrada abandonada su camioneta.

El hallazgo confirmó las sospechas de los investigadores que llevaban varios días trabajaban sobre la hipótesis de un homicidio.

La causa ya tiene dos detenidos: un hombre de 31 años y un adolescente de 17, quienes en un primer momento fueron convocados para declarar como testigos, aunque el avance de la investigación terminó por ubicarlos en el centro de la pesquisa.

Personal de la Policía Científica y otras fuerzas trabajó en la recolección de pruebas para avanzar en la investigación del homicidio.

Mientras continúan las pericias y se aguardan los resultados de la autopsia, la Justicia intenta reconstruir cómo ocurrió el crimen, cuál fue el móvil y qué participación tuvo cada uno de los acusados.

El descubrimiento se produjo durante un amplio operativo desplegado entre Las Toninas y el kilómetro 314 de la Ruta Provincial 11, del que participaron efectivos de la Sub DDI La Costa, Policía Científica, Bomberos Voluntarios, Defensa Civil, personal de Seguridad y la Brigada K9.

Cómo hallaron el cuerpo del expolicía

Uno de los perros entrenados para la búsqueda marcó un sector específico de los médanos y, tras comenzar la excavación, los investigadores encontraron el cuerpo de Carbano enterrado bajo varios centímetros de arena.

La desaparición del expolicía había sido denunciada el 26 de junio, el mismo día en que un incendio afectó su vivienda, ubicada en la esquina de las calles 13 y 4 de Las Toninas. Cuando los equipos de emergencia llegaron para controlar el fuego comprobaron que el propietario no estaba en el lugar y que no existían indicios claros sobre su paradero.

Dos días después apareció abandonada su camioneta en otra zona de médanos, a unas pocas cuadras de la casa. Ese hallazgo reforzó la sospecha de que el hombre podía haber sido víctima de un delito y dio inicio a un intenso operativo de búsqueda que se extendió durante más de quince días.

Las cámaras y las contradicciones complicaron a los sospechosos

Con el paso de los días, los investigadores comenzaron a reconstruir los últimos movimientos de la víctima y concentraron la atención en dos personas que mantenían un vínculo frecuente con ella.

Se trataba de un hombre de 31 años y un adolescente de 17 que, de acuerdo con la investigación, solían visitar la vivienda de Carbano, compartían reuniones, consumían bebidas alcohólicas e incluso pasaban algunas noches en la propiedad.

Frente a esos elementos, la fiscalía solicitó sus detenciones y ordenó una serie de allanamientos para reunir nuevas pruebas.

Durante los operativos fueron secuestradas palas, machetes, un hacha, una barreta, doce teléfonos celulares y otros elementos que ahora serán sometidos a distintos estudios periciales.

Además, los investigadores encontraron una frazada con manchas de sangre dentro de la casa de la víctima, evidencia que también quedó incorporada al expediente para su análisis científico.

La investigación busca determinar cómo ocurrió el homicidio

La principal hipótesis sostiene que el crimen ocurrió durante uno de los encuentros que los sospechosos mantenían con Carbano.

Para los investigadores, tras el homicidio los acusados habrían utilizado la camioneta del jubilado para trasladar el cuerpo hasta la zona de médanos, donde finalmente lo enterraron con el objetivo de ocultar el hecho y dificultar su hallazgo.

Ahora la investigación intenta establecer con precisión cómo murió la víctima, en qué momento ocurrió el ataque y cuál fue el motivo del homicidio.

El nombre de Carbano ya había trascendido públicamente algunos meses antes de su desaparición. En mayo, la Justicia Federal ordenó un allanamiento en su domicilio dentro de una causa por presunto acopio de material explosivo.

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