La mujer reconoció el objeto encontrado junto a restos de un recién nacido. Había aportado una muestra genética para avanzar con la identificación.
Peritos de la Justicia Federal hallaron restos óseos de un bebé en una cripta mientras investigaban la denuncia de una mujer a la que nunca le entregaron el cuerpo de su hijo. Junto a los huesos apareció una medallita que la madre reconoció 40 años después del parto.
El niño nació en septiembre de 1986. Según la denunciante, estaba vivo y ella alcanzó a verlo en la sala de partos. Después le comunicaron que había fallecido, pero no le permitieron despedirse ni llevarse el cuerpo: le dijeron que "quedaba para estudio".
La identificación de los restos aún requiere estudios periciales. La mujer ya había aportado una muestra genética para una eventual comparación.
El procedimiento se realizó por orden del Juzgado Federal 3, a cargo de Marcelo Garnica, dentro de una causa que impulsa el fiscal Fernando Alcaraz por la presunta desaparición de un recién nacido.
Los investigadores habían realizado búsquedas previas en el cementerio sin encontrar los restos. El jueves inspeccionaron las criptas 15 y 16 y los localizaron en la segunda. La madre fue una de las primeras personas en recibir la noticia.
Según el relato de la mujer, la medallita encontrada junto a los restos era la misma que había dejado en la sala de partos. Ese objeto permitió vincular el hallazgo con la denuncia que sostuvo durante décadas.
Los abogados entregaron certificados con horarios incompatibles: el de nacimiento registra el parto a las 23.05 del 3 de septiembre de 1986, y el de defunción fecha la muerte a las 20 de esa misma jornada. En los documentos, el niño figura como fallecido antes de nacer.
De acuerdo con la denuncia, los papeles aparecían firmados por funcionarios distintos, aunque consignaban el mismo número de DNI. Los representantes legales presentaron esas inconsistencias como parte de la prueba para investigar qué ocurrió con el recién nacido.
Antes de llegar a la Justicia Federal, el expediente se tramitó en el fuero provincial y terminó archivado. Con el patrocinio de Enoc Ortiz, Carlos Varela Álvarez y Milagro Baztán, la mujer consiguió que se reabriera. La investigación federal fue aceptada en agosto de 2025.
En su dictamen inicial, el fiscal Alcaraz sostuvo que los hechos denunciados podrían encuadrarse en sustracción y ocultamiento de un menor, alteración del estado civil y falsedad ideológica de documento público.
Los abogados también plantearon la posibilidad de un juicio por la verdad. Según explicaron, el objetivo es reconstruir los hechos y establecer responsabilidades incluso si el paso del tiempo impide una condena. La prescripción de los posibles delitos es uno de los puntos que deberá resolver la Justicia.
La causa también abarca denuncias sobre la desaparición de otros niños en el mismo hospital durante aquella época. El fiscal dispuso inicialmente recibir el testimonio de la madre y de personas que ya habían relatado historias similares ante la Justicia provincial.