El interno rindió su último final mientras cumple una condena de 10 años de prisión. Las autoridades celebración el logro y desataron la polémica.
El Servicio Penitenciario celebró de manera pública el primer egreso universitario en contexto de encierro, y el caso generó gran polémica, ya que el interno es un condenado por abuso sexual contra una menor de edad y se recibió de psicopedagogo.
El preso, identificado como Walter Denis Pereyra Fincatti, era docente antes de recibir su condena a 10 años de prisión. Fue encontrado culpable de "abuso sexual simple, agravado por ser el encargado de la educación de la víctima y promoción a la corrupción de menores agravado por ser el encargado de la educación de la víctima –dos hechos-, en concurso ideal".
En estos años, Pereyra Fincatti aprovechó el tiempo para estudiar y terminó recibiéndose de Licenciado en Psicopedagogía, tras cursar la carrera en la Universidad de La Rioja y aprobar su última materia con una calificación de 8.
La noticia fue presentada por las autoridades penitenciarias Provincial de La Rioja como un "hito inédito" en la provincia, ya que se trata del primer egresado universitario en contexto de encierro. Sin embargo, las repercusiones no se hicieron esperar.
Desde la institución destacaron a través de un comunicado "el rol de la educación pública como herramienta de inclusión y reinserción social, además del acompañamiento clave de docentes universitarios que hicieron posible el trayecto académico dentro del sistema penitenciario".
La jefa del Servicio Penitenciario Provincial, Analía Tello, celebró el acontecimiento y sostuvo que la graduación simboliza mucho más que la finalización de una carrera académica, ya que demuestra la importancia del acceso a la educación en contextos no tradicionales.
Aún así, la recepción en redes sociales de esta noticia no fue la esperada. Cientos de usuarios comenzaron a cuestionar su recibida. Las críticas no apuntaron al derecho del condenado a estudiar, ampliamente garantizado por la legislación argentina, sino a la decisión de un organismo estatal de presentar su logro como un motivo de reconocimiento público.
Para varios internautas, la comunicación institucional omitió un aspecto central: la gravedad del delito cometido y el impacto que este tipo de mensajes puede generar en las víctimas y sus familias.
El Colegio Profesional de Psicopedagogos de La Rioja rápidamente se hizo eco de la noticia y emitió un comunicado en el que confirmó que Fincatti "no podrá matricularse en nuestra institución ni en ninguna otra del país".
La presidenta del Colegio de Psicopedagogos de La Rioja, Sonia Galleguillo, fue tajante respecto de la situación del flamante egresado. Actualmente, para obtener la matriculación es necesario un certificado de antecedentes penales, algo que lo limitaría.
"La publicación generó una gran repercusión, y un gran malestar y es entendible. Desde el Colegio en sí nuestra ley determina el diploma y el certificado de antecedentes penales, y al ser una base nacional también lo limitaría a nvel país", explicó.
El hecho denunciado ocurrió entre 2017 y 2018, cuando el condenado, en calidad de profesor de clases de apoyo de la víctima de 8 años, aprovechó las circunstancias de encontrarse solos en la clase, en su domicilio particular, para llevarla a la cama de la habitación, donde la sometió a tocamientos impúdicos en sus partes íntimas, haciendo también que ella le tocara los genitales.
En la investigación se estableció que el docente se excusaba de que se trataba de una práctica de un juego que consistía en que, quien perdía, debía quitarse una prenda de vestir; advirtiéndole en cada ocasión a la niña que no debía contarle a nadie lo que hacían juntos porque él quedaría sin trabajo.