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Los analistas mencionan al dólar, las paritarias y los precios estacionales. Los primeros seis meses acumularon un 51%.
El primer semestre registró una suba inflacionaria acumulada del 51%, la mayor desde 1991, y un promedio mensual del 7,1%. Para la segunda mitad del año, que incluirá una votación y un cambio de gobierno, las proyecciones son aún peores.
Según varios analistas, varios factores mantendrán la inflación alta en el segundo semestre, con un índice similar o mayor al 7,1% del primer semestre. El primero es el dólar, que pese a los cepos seguirá buscando subir al ritmo de la inflación en un escenario de escasas reservas. El segundo son los salarios, que con paritarias cada vez más cortas también buscarán recuperar terreno frente a los precios. Y el tercero son algunos precios estacionales, especialmente los alimentos, que tienen su propia dinámica al alza.
Sobre si impactará sobre los precios que el dólar blue haya escalado hasta los $522, los analistas explican que eso ocurrirá en algún momento como ya pasó luego de la escalada del paralelo en abril. Según dicen, el mayor riesgo inflacionario provendrá del lado cambiario, ya que no es sostenible el actual esquema de atraso cambiario de entre 10 y 25%, una brecha del 100%, y reservas netas cada vez más negativas, sumado a la mayor dolarización preelectoral.
Las estimaciones sostienen que la crisis cambiaria podría empeorar hacia septiembre u octubre y el cierre del año sería más inflacionario (algunos hablan de hasta 130%), algo que aumentaría si hubiera una corrección del dólar oficial a comienzos del nuevo gobierno.
Sobre las paritarias, un informe del BCRA aseguró que están acortando los plazos y aumentó la cantidad de tramos de incrementos otorgados. En un escenario en que los salarios registrados “cayeron en términos reales en los primeros meses del año”, habrá “presiones al alza para las renegociaciones del segundo semestre”.
Respecto a la suba de los precios estacionales (frutas, verduras, indumentaria, entre otros), el informe del Central asegura que sobre la inflación “incidirá la típica volatilidad de los precios estacionales, que tienden a acelerarse en septiembre y octubre, y las carnes”. Los analistas explican además que en el primer semestre la sequía provocó un aumento de la faena vacuna y eso estabilizó los precios, pero eso se revertirá en los próximos meses.
El único rubro a favor serán las tarifas de los servicios, que ya tuvieron aumentos fuertes. “Se prevé una ligera desaceleración de la categoría Regulados, tras la significativa actualización de las tarifas de los servicios públicos más concentrada en el primer semestre”, dijo el BCRA. Para otros servicios privados tampoco habrá grandes subas en el segundo semestre y el alza en naftas y telefonía rondaría el 5% mensual.
Los analistas sostienen que la desaceleración de mayo y junio no marca un cambio de tendencia, ya que consideran que la baja de precios respondió principalmente a factores microeconómicos transitorios. Y agregan que en la inflación del segundo semestre incidirá también una inyección sostenida de pesos para financiar al Tesoro, y expectativas inflacionarias en alza.