Milagros Naomí Cabrera permaneció desaparecida durante más de 30 horas hasta que su familia encontró su cuerpo en un descampado.
Conmoción en el partido bonaerense de Pilar, donde después de más de 30 horas de búsqueda encontraron asesinada a Milagros Naomí Cabrera, la joven que había salido de su casa para ir a trabajar y nunca regresó.
El cuerpo apareció este domingo en una zona descampada de Villa Rosa, a unos 60 metros de una parada de colectivos, con un fuerte golpe en la cabeza y la misma ropa que llevaba la última vez que la habían visto con vida.
Tras la aparición del cuerpo de la mujer de 30 años, la investigación dio un giro clave para dar con el asesino.
Se trata de la detención de un exintegrante del Servicio Penitenciario Bonaerense que presentaba heridas en el cuello y cuya versión comenzó a desmoronarse frente a las pruebas reunidas en su contra.
Milagros había salido el viernes por la noche, pasadas las 21, desde su casa en el barrio Grosso rumbo a su trabajo en Matheu. Desde ese momento, su familiaperdió contacto con ella y, al no responder el teléfono, radicaron la denuncia por averiguación de paradero.
Así se inició la búsqueda que tuvo un trágico desenlace en la madrugada de ayer, cuando el hermano y la expareja de la víctima encontraron su cuerpo en unterreno vallado sobre la Ruta 25, entre las calles Rawson e Ibarra.
La joven estaba tendida boca arriba, vestía lamisma ropacon la que había salido de su casa y presentaba un fuerte golpe en la cabeza.
En el lugar trabajaron efectivos de la Sub-DDI de Pilar, la Estación de Policía Departamental de Seguridad y el G.T.O. de la Comisaría 6ª de Villa Rosa.
A partir del análisis de cámaras de seguridad y de distintos testimonios, los investigadores reconstruyeron los movimientos de un hombre de 36 años identificado como Luis César Navarro, quien quedó rápidamente bajo sospecha. La fiscalía ordenó un allanamiento de urgencia en su casa de Villa Rosa.
Cuando los policías llegaron al domicilio encontraron a Navarro con escoriaciones en el cuello y la nuca,lesiones que, según los investigadores, podrían ser compatibles con un forcejeo y con la resistencia que habría ofrecido la víctima durante el ataque.
Otro dato que llamó la atención de los investigadores fue que, horas antes del allanamiento en su casa, el sospechoso se había presentado en una comisaría para denunciar que había sido asaltado por dos personas que le habían robado el celular luego de haberlo golpeado en la cabeza.
Sin embargo, esemismo teléfono fue hallado en la escena del crimen, una circunstancia que debilitó por completo la coartada que intentó instalar.
El caso es investigado por el fiscal Andrés Quintana, titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 2 de Pilar, quien caratuló la causa como homicidio.
Los investigadores buscan determinar el móvil del crimen y si hubo algún vínculo previo entre la víctima y el detenido.
Por el momento, el principal sospechoso permanece bajo custodia mientras avanza la investigación. Las autoridades aguardan los resultados de las pericias realizadas y el análisis de los elementos secuestrados en el lugar donde fue hallado el cuerpo, pruebas que serán claves para determinar cómo ocurrió el crimen y establecer la responsabilidad del detenido.