La víctima es un comisario mayor retirado de la Policía Bonaerense y debió ser hospitalizado de urgencia.
Una mañana de extrema violencia y dramatismo se vivió este jueves en la localidad de El Palomar, partido de Morón, cuando un grupo de delincuentes armados desató un feroz tiroteo frente a un colegio en pleno horario de ingreso escolar y, apenas minutos después, asaltó a una familia para robarle el vehículo durante la huida.
Según información publicada por Infobae, el primer episodio ocurrió alrededor de las 7:15 sobre la calle Ingeniero Santiago Brian al 900, entre Dinamarca y El Rodeo, justo en las inmediaciones del tradicional Colegio Emaús.
En ese momento, familias y alumnos transitaban por la cuadra para iniciar la jornada escolar cuando al menos seis delincuentes a bordo de dos vehículos irrumpieron en el lugar fuertemente armados para cometer un asalto.
Entre los padres que descendían de sus vehículos se encontraba Hernán Mariano Catarraso, de 51 años, un comisario mayor inspector retirado de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Al percatarse de la maniobra delictiva y ver amenazados a los presentes, Catarraso dio la voz de alto e intentó intervenir. La reacción del exefectivo derivó de inmediato en un intenso intercambio de disparos en plena vía pública que sembró el pánico entre los niños, docentes y transeúntes.
Como consecuencia del tiroteo, el policía retirado recibió un impacto de bala en la zona del abdomen y quedó tendido en el asfalto. Según detalló Infobae, la escena posterior reflejó momentos de desesperación: mientras aguardaba la llegada de la ambulancia, el hombre —consciente en todo momento— solo gritaba pidiendo por la seguridad de su pequeña hija: “¿Te fijás la nena? Ey, ¡la nena!”.
Otros padres y una vecina del barrio asistieron a la víctima aplicando compresiones con toallas hasta la llegada del servicio de emergencias SAME, que lo trasladó de urgencia al Hospital Posadas, donde permanecía internado.
La reconstrucción periodística de Infobae reveló que el accionar violento de la banda no concluyó tras el enfrentamiento en la puerta del colegio. En su intento por escapar rápidamente de la zona, los delincuentes recorrieron apenas dos cuadras hasta el cruce de las calles Atahualpa y Leones.
Allí, la misma banda interceptó a una familia que circulaba por el lugar y, mediante graves amenazas con armas de fuego, los obligó a descender del vehículo para sustraérselo y continuar con su fuga a toda velocidad. Las cámaras de seguridad del sector registraron la secuencia del asalto y forman parte del material analizado por los investigadores para identificar a los sospechosos.
El raid delictivo generó una profunda indignación entre los vecinos de El Palomar, quienes denunciaron reiterados hechos de inseguridad en la zona e impulsaron reclamos ante las autoridades locales. La causa quedó bajo investigación judicial, con la Policía Científica y las fuerzas de seguridad abocadas al relevamiento de pruebas, casquillos servidos y peritajes de cámaras públicas y privadas para dar con el paradero de los delincuentes.