La militancia y afines concentraron frente al departamento de la expresidenta y anunciaron un acto en Parque Lezama.
A un año de la confirmación de la condena y posterior prisión domiciliaria de Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad, el peronismo convocó a movilizarse este miércoles en distintos puntos del país para reclamar por su liberación y denunciar persecución judicial contra la expresidenta. Las actividades incluyen vigilias, actos partidarios, concentraciones frente a su domicilio y manifestaciones impulsadas por organizaciones sindicales, sociales y estudiantiles.
La fecha encuentra al Partido Justicialista todavía atravesado por las consecuencias políticas del fallo judicial que dejó fuera de competencia electoral a la principal figura del kirchnerismo. Aunque el espacio logró preservar una relativa unidad en torno a la defensa de la exmandataria, persisten diferencias internas respecto de la estrategia política y electoral para los próximos años.
El epicentro de las actividades fue, a partir de las 16, en las inmediaciones del departamento de San José 1111, en el barrio de Constitución, donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria. Contó con la presencia de radio abierta de sindicatos y un acto en que se proyectará un video que describe las condiciones de vida de la población desde que se dictó el fallo.
Una congregación más amplia “contra la proscripción” se espera en la marcha a Parque Lezama del sábado 20 de junio a las 15, en el marco del Día de la Bandera. Las acciones se definieron tras una reunión realizada en la sede nacional del PJ, en Matheu 130, que continúa presidido por la exmandataria.
La imagen de la ex presidenta saludando desde el balcón se convirtió en uno de los símbolos más visibles de este período. Sin embargo, esa práctica también generó controversias y debates judiciales sobre el alcance de las restricciones impuestas en el régimen de detención. En los últimos meses, la Justicia avanzó con limitaciones vinculadas a las visitas y a la actividad política desarrollada desde el domicilio.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, encabezó uno de los pronunciamientos más duros contra la sentencia judicial. Durante un acto sostuvo que la condena constituye una "infamia" y afirmó que detrás de la decisión existe un intento de "disciplinamiento político" dirigido no sólo contra Cristina Kirchner sino también contra quienes cuestionan el rumbo económico del Gobierno.
Kicillof sostuvo además que el fallo tuvo como objetivo alterar el escenario político y condicionar a la principal fuerza opositora. En esa línea, volvió a cuestionar el funcionamiento del Poder Judicial y planteó que el caso representa un antecedente preocupante para la democracia argentina.
Las movilizaciones también tienen réplicas en provincias, donde dirigentes locales, legisladores e intendentes participan de actividades. El eje común fue es la reivindicación de la figura de Cristina Kirchner y la denuncia de una presunta proscripción política derivada de la condena judicial.
Mientras tanto, el debate sobre el futuro liderazgo del peronismo continúa abierto. A un año de la detención de la expresidenta, el movimiento sigue buscando una síntesis entre la centralidad política que conserva Cristina Kirchner y la necesidad de construir una nueva estrategia electoral de cara a los próximos comicios.