El colectivo circuló sin conductor y cruzó semáforos en rojo. Incluso un hombre saltó del transporte en movimiento. Qué pasó con el chofer.
Una pelea entre un colectivero y un pasajero podría haber terminado en una tragedia total. Un chofer de la línea 113 protagonizó una pelea a golpes de puño mientras el colectivo se encontraba en movimiento, dejando así la unidad sin conductor.
El violento episodio ocurrió en el barrio porteño de Flores, cuando en plena avenida Rivadavia- en la línea que une Barrancas de Belgrano con San Justo-y mientras la unidad estaba circulando con varios usuarios a bordo, comenzó una discusión entre ambos que terminó con el colectivo a la deriva.
El hecho se conoció en las últimas horas a través de un video que se viralizó en redes sociales. Las escenas revelan que la situación podría haber terminado en una tragedia: el colectivo circuló sin un conductor, cruzó semáforos en rojo y realizó maniobras erráticas que pusieron en riesgo la vida de peatones y otros automovilistas.
Las imágenes incluso mostraron como un pasajero terminó saltando del vehículo en movimiento. Todo esto se desarrolló en cuestión de segundos, pero las consecuencias y la preocupación se extendieron mucho más allá. De acuerdo con fuentes policiales, el conflicto comenzó con un pasajero que, según las primeras versiones, se encontraba en presunto estado de ebriedad.
En primer lugar, el pasajero protagonista del video denunció haber sido agredido por el chofer y aseguró que recibió golpes dentro de la unidad.
Por su parte, el conductor sostuvo ante las autoridades que solo se defendió frente a los supuestos amedrentamientos, insultos y disturbios previos generados por el usuario, que habrían alterado la tranquilidad del resto de los pasajeros.
"Jamás tuve un comportamiento similar. Ese día se me subió el diablo", sostuvo Nicolás, con 15 años de antigüedad en la empresa de transporte, en diálogo con C5N.
"Me venía fallando la batería. Andaba mal. Esto me pasó en Villa Luro, me empezó a fallar y yo iba despacio para ver cómo podía llevar la unidad", explicó e indicó que en ese contexto un pasajero comenzó a insultarlo y a exigirle que se apurara. "Les expliqué que el colectivo tenía un desperfecto en la batería y no podía pasar los cambios", relató.
A raíz de este problema, Nicolás les brindó la posibilidad a los pasajeros de bajar de la unidad "porque si no iba a tener que cortar el servicio". En ese momento, un hombre que según el chofer estaba en estado de ebriedad, comenzó a hostigarlo durante varias cuadras.
"Estuvo hasta Flores hostigándome. Yo solo, tenía miedo, no encontré ningún patrullero", aseguró. "Reconozco el error que cometí de no llegar a poner el freno de mano. Intenté ponerlo pero fue tanto el miedo, la presión, el hostigamiento. El miedo me paralizó. No pasó nada de milagro".
La unidad de Flagrancia Oeste tomó intervención y dispuso la detención de ambos involucrados. El conductor quedó imputado por lesiones, mientras que el pasajero fue acusado por amenazas.
Luego de la difusión de los videos, la empresa de transporte actuó con rapidez y determinó el despido inmediato e irrevocable del chofer. De acuerdo con lo que informó TN, el conductor ya había presentado episodios de comportamiento agresivo durante su tiempo de servicio, aunque no trascendieron mayores detalles sobre antecedentes previos.
En su diálogo con C5N, Nicolás sentenció: "Me echaron sin pagarme nada. Me quedé sin obra social. No tuve ni un abogado de la empresa, nadie me defendió. Ni un delegado apareció".
"Yo doy la cara. No maté a nadie. Podría haber pasado, pero no pasó. Tengo una familia atrás, tengo un hijo con discapacidad y los medicamentos me salen $400.000. ¿Qué voy a hacer ahora?", reflexionó al finalizar su testimonio.