El menor, de 13 años, gritó pidiendo ayuda pero nadie salió. Se abalanzó al medio de la calle haciendo señas y una pareja que pasaba en auto paró a rescatarlo.
Un grave episodio genera preocupación en Caleta Olivia, Santa Cruz: un adolescente de cerca de 13 años fue interceptado, perseguido y acosado por un desconocido mientras regresaba caminando de la escuela hacia su casa.
Luego de verse totalmente desprotegido y haber pedido ayuda a los gritos sin que nadie saliera de las casas o se acercara, en un gesto desesperado el menor se abalanzó al medio de la calle haciendo señas y fue rescatado por una pareja que pasaba en auto y al verlo, se detuvo.
El hecho ocurrió alrededor de las 18:40 del martes 5 de mayo de 2026 en calle Colombia entre avenida República y Ecuador, en el barrio Mirador, una zona en la que, a partir de este incidente, vecinos se quejaron por la falta de iluminación y la escasa presencia policial.
El adolescente hacía su recorrido habitual desde el colegio hacia el barrio Los Pinos cuando fue abordado por el sujeto.
Según el relato que el menor brindó a la pareja de vecinos que lo socorrió, el hombre comenzó hablándole, situación a la que el chico respondió sin sospechar lo que vendría.
Poco después, el sujeto comenzó a seguirlo y llegó a intentar besarlo. Ante la persecución, el adolescente tomó una decisión desesperada: se ubicó en el medio de la calle para detener el primer vehículo que pasara.
"El chico tenía una cara de pánico que no era normal", sintetizó Alejandra, la mujer que intervino junto a su pareja, en declaraciones a El Caletense.
"Nos contó que un hombre mayor lo venía siguiendo y que incluso intentó besarlo", agregó.
En un primer momento, la pareja pensó que se trataba de un juego, pero la expresión del menor los convenció de inmediato de actuar.
"No lo dejaba irse, lo siguió e intentó acercarse más", continuó su relato Alejandra.
Al advertir la situación, la pareja optó por subir al adolescente al vehículo, trasladarlo hasta su domicilio y comunicarse con la Comisaría Cuarta. Una vez que el chico estuvo en su casa, se dio aviso a la familia.
El menor describió al sospechoso como un hombre mayor, de rostro envejecido y ropa desprolija. No pudo aportar mayores precisiones: el nerviosismo y la poca iluminación del sector dificultaron la descripción.
Alejandra también cuestionó la ausencia de reacción en el entorno durante el episodio. "El chico estaba pidiendo auxilio y nadie salía. No sabemos si por miedo o porque no había gente, pero es alarmante", sostuvo. El adolescente, señaló, no tuvo otra alternativa que lanzarse al medio de la calle para pedir ayuda al primer auto que apareciera.
La vecina apuntó además contra las condiciones del sector: "Antes se veían más policías caminando. Hoy hay muchos chicos circulando solos, con actividades escolares, y oscurece temprano. Es un riesgo constante", afirmó, según informó El Caletense.
La denuncia fue radicada en la Comisaría de la Mujer y la Familia, y personal de la Comisaría Cuarta junto a efectivos de la División de Investigaciones (DDI) inició tareas para identificar al presunto agresor.
Entre las medidas adoptadas se encuentra el análisis de cámaras de seguridad de la zona en el horario del hecho y la solicitud de colaboración a vecinos que hayan visto movimientos sospechosos.
El director regional Norte de la Policía de Santa Cruz, José Britos, confirmó a La Opinión Austral que el operativo de rastreo y búsqueda quedó en marcha.
Además, informó que la fuerza dispuso el refuerzo de patrullajes en inmediaciones de escuelas de la zona, especialmente en los horarios de entrada y salida de alumnos.
Hasta entrada la tarde de este miércoles, el sospechoso no había sido identificado ni detenido.