El menor fue interceptado por un desconocido que estaba armado y lo obligó a subir a un auto. Lo tuvo cautivo 20 minutos. Lo busca la policía.
Un episodio sucedido el domingo a la tarde en Caleta Olivia tiene muy alarmada a la comunidad de esa ciudad del noreste de Santa Cruz. Un adolescente de 17 años fue víctima de un secuestro cuando caminaba cerca de su casa. Lo retuvieron unos 20 minutos y luego lo liberaron.
El hecho ocurrió aproximadamente a las seis de la tarde del domingo, cuando el menor, identificado como Mirko, fue interceptado por un hombre armado a pocas cuadras de su vivienda.
El desconocido lo forzó a ingresar a un auto de color rojo y lo mantuvo cautivo hasta que finalmente lo solót en las inmediaciones de la Escuela 74.
"Gracias a Dios está bien, pero pudo haber terminado en una tragedia. Quiero advertir a todos los papás y mamás porque en Caleta ya no estamos seguros", manifestó Valeria Anabalón, la madre del chico que vivió la traumática experiencia.
Una vez que el joven les contó lo que le había pasado, su familia radicó la denuncia en la Comisaría Quinta, donde aportaron detalles sobre las características del agresor.
Según la información proporcionada, se trata de un hombre robusto, con cabello largo y barba crecida, que se desplazaba en un Renault Clio rojo con patente antigua y cristales sin polarizar.
Durante el tiempo que duró el cautiverio, el sujeto habría hostigado físicamente al adolescente. "Le tocaba una pierna y le olía la piel", relató la madre del joven en diálogo con el portal Info Caleta.
De todos modos, la mujer aclaró que su hijo no presentó lesiones y que tampoco le robaron nada de lo que llevaba encima. Por eso, la inquietante presunción de que se trató de un ataque sexual.
Investigación en Caleta Olivia
La División de Investigaciones (DDI) ya puso en marcha el operativo para localizar al responsable del hecho. Los investigadores se encuentran relevando cámaras de seguridad de la zona para reconstruir el recorrido del vehículo y obtener más pistas sobre la identidad del sospechoso.
Anabalón reconoció la atención policial recibida y expresó su gratitud por el acompañamiento brindado. "Nos atendieron muy bien en la Comisaría del Rotary, pero este hombre anda suelto y puede hacerle lo mismo a otro chico. Por eso lo hago público", señaló la mujer.
Según contó la angustiada mamá, su propio hijo le pidio que difunda el caso para prevenir que otros menores atraviesen una situación similar.
"No quiere que a otro le pase lo mismo que le pasó a él. Este tipo está loco, te puede apuntar a vos, a mí, a cualquiera. Caleta ya no es el Caleta de antes", transmitió su madre.
La denuncia de una funcionaria municipal
Recientemente, una funcionaria municipal había lanzado un alerta sobre camionetas que secuestran mujeres en la ciudad santacruceña.
Paola Ramos, secretaria de Políticas Integrales para la Igualdad de Caleta Olivia, lanzó una grave advertencia sobre la situación de violencia de género en esa ciudad de Santa Cruz, todavía conmocionada por el reciente femicidio de Antonella Aybar, una joven asesinada por su pareja, que luego se suicidó.
En declaraciones a Radio Vanguardia, la funcionaria municipal denunció que se están registrando secuestros de mujeres con una modalidad que calificó como alarmante.
"Después del femicidio (de Antonella, el 16 de mayo), las llamadas a nuestra línea de guardia se incrementaron muchísimo", reveló en la entrevista radial, en la que estuvo acompañada por Natalia Calluqueo, supervisora de Dispositivos de Formación Territorial, quien también dio cuenta de la situación preocupante que están detectando desde el área de Igualdad..
Pero más allá de los casos casi constantes de violencia de género, Ramos describió con crudeza la mecánica de estos preocupantes secuestros de mujeres que se están repitiendo en las calles de Caleta.
"Así como te lo imaginás, como en una película, como en las series que vemos. Viene una camioneta, abre la puerta, y levantan gente, literal", aseguró y puntualizó que, por lo general, estos episodios ocurren "de noche, tarde".
Tres días después de haber hecho esta denuncia, Ramos sostuvo que recibió “amenazas por hablar de una realidad que existe en Caleta".
Además, indicó que, más allá de las amenazas, hubo funcionarios públicos que pusieron en juego su credibilidad, y apuntó directamente a representantes de la Comisaría de la Mujer, quienes salieron a negar públicamente parte de sus afirmaciones.
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