La vecina lo devolvió al mar para salvarlo, pero antes le sacó fotos y las subió a las redes preguntando qué podía ser. Supo que no era la única.
Una vecina de Comodoro Rivadavia, en Chubut, paseaba con sus dos perros por la playa, sobre la costanera de kilómetro 32, cuando algo que apareció entre la arena mojada de la orilla transformó su rutina habitual.
Frente a ella se retorcían dos criaturas marinas que pocos esperarían ver de cerca.
La mujer no tenía idea de qué se trataba, pero no dudó. Con cuidado y usando un alga como herramienta, tomó ambos ejemplares y los devolvió al agua para que el oleaje se los llevara.
Pero antes, movida por la sorpresa y la curiosidad, los filmó y les sacó fotos con el celular, según le contó a ADNSUR horas después de que las extrañas imágenes se viralizaran en las redes.
Fue entonces cuando supo al fin de qué se trataba. Y que probablemente el hallazgo se debía al temporal con marejada y grandes olas de la semana anterior.
La mujer se enteró de que una de las criaturas era un pez pene y la otra, también de forma estirada pero a la vista más peluda, era un ratón de mar.
También encontró que en playas de Puerto Madryn, también en Chubut, el fenómeno de ciclogénesis que generó grandes olas y marejadas pocos días atrás había tenido efecto y había sacado de abajo de la arena a unos cuantos ejemplares más de este pecular gusano de mar.
El nombre popular de la primera de las dos especies puede engañar, porque el animal en cuestión no tiene nada de pez.
El llamado "pez pene" es en realidad un gusano marino del grupo de los equiuros, organismos que pasan la mayor parte de su vida enterrados bajo la arena o el barro en zonas costeras, dentro de galerías subterráneas.
Sin embargo, su apariencia explica sin dar mucho lugar a dudas el por qué de su llamativo apodo.
Su nombre científico es Urechis unicinctus.
No representa ningún peligro para las personas y es una especie sorprendentemente longeva: puede vivir más de 20 años.
Por otra parte, hay registro fósiles que demuestran que habita el planeta desde hace al menos 300 millones de años. Aunque por estas latitudes su existencia es, relativamente, una novedad.
Sucede que por aquí es raro verlos. Generalmente, queda expuesto en la costa cuando fuertes mareas, tormentas o cambios en las corrientes lo arrastran fuera de su hábitat habitual, hacia la superficie.
Pero en varios países de Asia —especialmente en China, Japón y Corea— es bastante menos inusual que en la costa patagónica. Tanto, que forma parte de la gastronomía local.
Sí: el pez pene se come.
En países como China y Corea, el pez pene se consume crudos, apenas condimentado con sal, aceite de sésamo o pasta de chile rojo.
En Japón se sirven como sashimi (como el que ofrecen con fetas de salmón rosado en los restaurantes de sushi).
El gastronómico no es su único uso. La medicina tradicional china los utiliza, además, para tratar afecciones renales y de columna.
El segundo hallazgo no generó menos sorpresa.
El "ratón de mar" es un gusano marino cubierto de cerdas o filamentos que le dan una apariencia peluda, similar a la de un pequeño roedor, de ahí su nombre.
Pertenece al grupo de los poliquetos y habita en fondos arenosos o fangosos, generalmente oculto bajo la superficie.
Que llegue a la orilla y sea visto por alguien también es poco común.
Aunque su imagen puede resultar llamativa o incluso intimidante, cumple funciones importantes dentro de la biodiversidad marina y no representa ningún riesgo para quien lo encuentre.
Toparse con las dos criaturas juntas en el mismo punto de la costa convierte a la inesperada experiencia de la vecina comodorense en algo todavía más singular.
Más allá de lo sorpresivo que resultó para la vecina y muchos de los usuarios que replicaron las imágenes en las redes, el hallazgo de este martes tiene antecedentes en el país.
En 2021, ejemplares de "peces pene" habían aparecido en una playa de Kilómetro 5, también en la zona norte de la ciudad.
Y en aquella oportunidad, vecinos contaron que la Rada Tilly, la villa balnearia vecina a Comodoro, había registrado una aparición masiva años antes.
Más cerca en el tiempo, en 2023, hubo una aparición masiva en Río Grande que fue noticia.
En todos los casos, las mareas y el movimiento del océano fue lo que se presentó como la causa más probable de las apariciones.
Esta vez, la diferencia estuvo en el gesto de la vecina, que en lugar de limitarse a mirar y seguir de largo, eligió devolverlos al agua.
Aun sin saber qué eran, su intuición no le falló.
Muchos de estos animales terminan muriendo cuando permanecen demasiado tiempo expuestos fuera del agua. Es decir que, en efecto, les salvó la vida
El interés por los "peces pene" tomo fuerza a nivel global cuando en diciembre de 2019, la playa de Drakes Beach, en California, Estados Unidos, amaneció cubierta por miles de ejemplares de Urechis unicinctus arrastrados por tormentas asociadas al fenómeno de El Niño.
Las imágenes dieron la vuelta al mundo y encendieron la curiosidad sobre una especie que, hasta entonces pocos conocían fuera de Asia.
Según especialistas, las fuertes tormentas rompen los sedimentos en la zona intermareal y dejan expuestas a las especies que habitualmente viven enterradas.
Los gusanos construyen madrigueras en forma de "U" bajo la arena, desde donde filtran agua para alimentarse de plancton y bacterias.
Cuando esas estructuras son perturbadas, los animales quedan a la intemperie.