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Dos senderistas y un veterinario colaboraron con los bomberos. En un video se ve el momento en el que logran bajarla a través de una peligrosa maniobra.
El operativo para salvar a una perra que había quedado atrapada en una peligrosa ladera del cerro Chenque de Comodoro Rivadavia puso en vilo a la ciudad petrolera de Chubut.
Por suerte, la historia tuvo final feliz gracias a la acción de un veterinario, dos senderistas acostumbrados a hacer trekking en la zona y los bomberos voluntarios, y la perra de raza dogo fue rescatada después de haber pasado al menos 24 horas al borde del precipicio y si poder salir de allí.
La dramática situación fue advertida y alertada por una ciclista que pasó el martes por el lugar y vio a la perra en la ladera sur del cerro, a la altura del cenotafio que conmemora a los pioneros enterrados en el viejo cementerio del cerro.
Al ver que el animal no podía salir de donde estaba, realizó una publicación en las redes sociales que se viralizó rápidamente.
La misma ciclista pasó en la mañana siguiente por el lugar, creyendo que ya no iba a ver a la perra, pero comprobó que todavía estaba allí. Volvió a dar aviso e intervinieron los Bomberos Voluntarios.
Cuando se conoció la noticia de que los bomberos estaban trabajando en el lugar para salvar a la perra, dos comodorenses amantes del trekking, que conocen bien la zona por sus frecuentes recorridas, se sumaron al operativo junto con un veterinario que, al enterarse por los medios, decidió acercarse también para colaborar.
Los tres héroes fueron fundamentales en la arriesgada maniobra que puso a salvo a la perra.
“Hace algunos años salvé un perro usando un palo y un cable. Por eso pensé en hacer lo mismo ahora”, contó uno de los protagonistas, que llegó gracias a un aviso de su amigo Eric, el primer voluntario que se acercó, sin protección, confiando en su conocimiento del terreno.
Una integrante del cuerpo de bomberos, equipada con cuerdas encabezó el operativo en la zona más peligrosa.
Pero, aunque lograron acercarse a la perra, “esta se asustó y se alejó, complicando la tarea”, explicó Julieta Peralta, rescatista de los Bomberos Voluntarios. “Bajamos hasta donde pudimos, pero ella se alejó”, agregó.
En ese momento, la situación en lugar de avanzar hacia una solución parecía dificultarse cada vez más. “Está complejo, porque el animal tiene miedo y se aleja. No confía porque no nos conoce, debe pensar que le vamos a hacer daño. Ahora fueron a buscar carne o algún hueso para ver si con eso logramos que se acerque”, contaba entonces el improvisado rescatista.
Por fin, los bomberos pudieron asegurar al animal con un arnés especial y allí entraron en juego los senderistas. «Los chicos pudieron trabajar abajo (en la ladera del cerro) para agarrar a la perra ahí con el artefacto que tenían», explicó Julieta.
El veterinario que también jugó un papel fundamental, evaluando el estado de la perra y acompañándola tras el operativo, adelantó: “Seguramente debe estar deshidratada”. Por el momento, una vecina se ofreció a quedarse con la perra para cuidarla temporalmente.
Entre aplausos de los vecinos al esfuerzo y la valentía de todos los que participaron, el operativo terminó con éxito.
“Fue un trabajo en conjunto. La perrita estaba muy asustada y eso por ahí hizo que se complicara un poco la tarea de rescate, porque por el lado que bajamos nosotros era medio inaccesible, dado que esa parte es media peligrosa por los derrumbes”, señaló Peralta.