Le retuvieron la licencia y la Justicia evalúa las multas que le pueden llegar corresponder, además del plazo de inhabilitación para conducir.
Un conductor de 50 años fue detectado en dos controles de alcoholemia con niveles considerados de extrema peligrosidad en un lapso de 14 días en la provincia de Chubut. Los procedimientos se realizaron en las ciudades de Trelew y Rawson durante operativos nocturnos, en los que participaron la Agencia Nacional de Seguridad Vial, la Policía provincial y personal de tránsito.
El primer episodio ocurrió el 15 de marzo, cuando el test arrojó 2,49 gramos de alcohol por litro de sangre. Dos semanas después, el 29 de marzo, el mismo conductor volvió a ser interceptado y el resultado fue aún mayor: 2,81 g/l. Ambos registros son considerados de alto riesgo para la conducción.
Durante el segundo control, los agentes detectaron signos evidentes de intoxicación alcohólica, como aliento etílico y comportamiento errático. Al verificar los antecedentes, constataron que el conductor ya había sido sancionado días antes por una infracción de la misma gravedad, lo que configuró un cuadro de reincidencia.
Entre las medidas posibles se contempla una inhabilitación para conducir de hasta 400 días y una multa que podría alcanzar los $5 millones, de acuerdo con la gravedad de los hechos y la reiteración de la conducta.
En Chubut rige la política de alcohol cero al volante, que establece una tolerancia de 0,0 gramos de alcohol por litro de sangre para cualquier tipo de vehículo. La normativa se aplica en rutas y zonas urbanas sin excepciones: cualquier resultado positivo constituye una infracción.
El esquema sancionatorio prevé multas que superan el millón de pesos en casos iniciales y escalan a montos más elevados en situaciones de reincidencia o con niveles altos de alcohol en sangre. Además, contempla la retención de la licencia, el secuestro del vehículo, la realización de cursos de educación vial y, en algunos casos, arresto.
Otro aspecto incluido en la normativa es la negativa a someterse al test de alcoholemia, que se considera equivalente a un resultado positivo y habilita la aplicación de las mismas sanciones.
Los operativos en los que fue detectado el conductor forman parte de controles habituales que se intensifican en horarios nocturnos y de madrugada. El objetivo es retirar de circulación a conductores que representen un riesgo y prevenir siniestros viales.
Desde los organismos de seguridad vial remarcan que el consumo de alcohol afecta de manera directa la capacidad de conducción. Reduce los reflejos, altera la percepción del entorno y disminuye la capacidad de reacción, factores que incrementan el riesgo de incidentes con consecuencias graves.
El último fin de semana, un procedimiento de rutina en Centenario terminó en un fuerte escándalo puertas adentro de la fuerza policial de Río Negro: un alto jefe policial vinculado al área de Seguridad Vial fue sorprendido conduciendo con alcoholemia positiva en un control nocturno tras chocar contra un guardarraíl.
El hecho ocurrió durante un operativo sobre una ruta de la región, donde efectivos realizaban controles preventivos dieron cuenta del siniestro vial. Allí detuvieron la marcha de un Suzuki Fun blanco que presentaba algunos daños visibles en la parte trasera, lo que ya había llamado la atención de los agentes.
El procedimiento se hizo en Ruta 7 y calle 3, en la mano de Centenario a Neuquén en inmediaciones del barrio La Comarca donde el hombre impactó contra el muro metálico por circunstancias que se desconocen.
Al momento de la identificación, los uniformados constataron que quien manejaba no era un conductor común, sino que se trataba de un jefe policial con funciones dentro del área de Seguridad Vial, es decir, alguien directamente ligado a los controles y la prevención en las rutas.
De acuerdo a fuentes oficiales de la División Tránsito Villa Obrera de Centenario, el funcionario policial que tuvo 1,51 gramos de alcohol en sangre en el control, realizado a las 6.40 de la madrugada tras el siniestro vial. Se trata del oficial principal Sergio Casagrande, del cuerpo de Seguridad Vial de Cipolletti.