El lunes una reunión terminó con incidentes y este martes se manifestaron en la puerta. El nene acusado fue escrachado en redes y la familia dejó la casa por temor.
Un episodio de fuerte impacto sacude a la comunidad educativa de una escuela primaria de la Patagonia tras la denuncia de presunto abuso sexual cometidos por un alumno contra otros compañeros del mismo colegio.
Lo que comenzó como una reunión convocada por las autoridades escolares derivó en incidentes con daños materiales, un herido y la intervención de la policía.
Este martes, una multitudinaria concentración de padres frente al colegio de Trelew mantuvo la tensión en alto, en un conflicto que conmueve a la ciudad chubutense y lejos de apaciguarse, parece profundizarse.
El conflicto se originó cuando una madre denunció que su hijo habría sido víctima de abuso por parte de un compañero de grado.
Ante la situación, las autoridades de la escuela convocaron a ambas familias para dialogar dentro del establecimiento. Sin embargo, la noticia se difundió rápidamente y otros padres se acercaron al colegio, desbordando el encuentro.
Según el testimonio de una de las madres que ofició de vocera ante la prensa, el hecho habría ocurrido durante el segundo recreo.
"¿Dónde estaban las autoridades? Hablé con todos. Estuve en todas las reuniones. No me voy a ir hasta que no me digan por qué", declaró.
La misma mujer aseguró que situaciones similares ya se habrían registrado desde el año anterior, y que pese a haberlo denunciado oportunamente —y de que le labraran un acta con su relato—, no se tomaron medidas concretas.
"Supuestamente llamaron a la mamá del nene. Pero no hicieron nada", afirmó entre llantos a Diario Jornada.
Durante los incidentes del lunes, la tensión dentro del establecimiento escolar escaló con rapidez. Se registraron agresiones verbales dirigidas hacia la madre del menor señalado como presunto agresor, y la directora debió contenerla dentro del edificio para protegerla.
En medio del caos, se produjeron daños materiales en el acceso al edificio escolar. Un joven resultó herido al patear un vidrio y sufrió un corte en una pierna; fue trasladado al Hospital Zonal de Trelew y se encuentra fuera de peligro.
Personal de la Comisaría Segunda y efectivos de la Policía Comunitaria de la ciudad debieron intervenir como mediadores para contener el conflicto. Representantes de los padres lograron entrar al colegio para reunirse con autoridades del Ministerio de Educación.
Como medida preventiva, se resolvió apartar al equipo directivo de la escuela y suspender las clases durante la jornada del martes.
En paralelo, la circulación en redes sociales de datos personales del menor señalado —incluyendo su domicilio en el barrio INTA— generó una nueva alarma.
Ante esta situación, se dispuso custodia policial en la vivienda del chico acusado, pero la familia optó por abandonar el lugar por razones de seguridad.
Tal como se había anticipado, este martes 14 de abril al mediodía un nutrido grupo de padres se congregó frente a la escuela para exigir respuestas.
La consigna que se repitió entre los manifestantes fue contundente: "Con los chicos no. Hasta que no nos den una respuesta no nos movemos."
La madre que tomó la palabra ante los medios fue directa en sus demandas: reclamó la presencia del ministro de Educación y advirtió que los padres no se retirarían sin obtener explicaciones. "Si acá no viene el ministro y nos dice que van a cambiar las cosas, no vienen más", señaló. Y agregó: "No es solamente en esta escuela."
La movilización también dejó en evidencia la angustia de muchos padres ante una situación que sienten que las instituciones no supieron prevenir ni contener a tiempo. "¿Ahora cómo le explico a mi hijo qué pasó?", se preguntó la vocera.
Hasta el mediodía de este martes, ni el Ministerio de Educación ni los responsables de la escuela habían hecho declaraciones sobre lo sucedido y la denuncia de los padres.