Al pie de la cordillera, la pintoresca localidad ya se prepara para recibir visitantes del mundo con actividades astronómicas y los atractivos que la distinguen.
Hay lugares en el mundo que, por una combinación de geografía y azar cósmico, quedan situados en el camino exacto de los grandes fenómenos del cielo. El 6 de febrero de 2027, la franja de un eclipse solar anular atravesará la Patagonia argentina y cruzará de lleno sobre un pequeño pueblo cordillerano de Chubut que ya se prepara para recibir visitantes del mundo.
El destino es Trevelin, una localidad ubicada a pocos kilómetros de Esquel y a las puertas del Parque Nacional Los Alerces, conocida por su herencia galesa, sus cielos despejados y el paisaje de montaña que la rodea, además de su ya célebre campo de tulipanes de cada primavera.
Según difundieron desde el sector turístico local, la franja central de anularidad cruzará exactamente por la localidad chubutense, la comunidad Nahuelpan y parte del Área Natural Protegida Piedra Parada, convirtiendo al lugar en uno de los puntos más privilegiados del planeta para observar el fenómeno.
La fase anular del eclipse durará 7 minutos y 31 segundos: el tiempo exacto en que el sol quedará coronado por ese anillo de luz que obsesiona a astrónomos y fotógrafos de todo el mundo.
La fase parcial, sin embargo, se extenderá por 3 horas y 12 minutos.
Cerca de la cordillera, el inicio está previsto para las 10:22 de la mañana. La anularidad se producirá entre las 11:51 y las 11:59, y el cierre llegará alrededor de las 13:34.
Tres razones principales ubican a la región entre los destinos más buscados del mundo para este eclipse:
Pablo Gerez, guía especializado en astroturismo de Chubut Explorers, fue categórico en la presentación oficial del evento.
"La zona de Esquel y Trevelin será el mejor lugar del mundo para observar el eclipse, por donde pasará la franja central cuando la Luna proyecte la sombra sobre la superficie de la Tierra", explicó.
Y agregó: "Será también una gran oportunidad para la provincia de Chubut, ya que no se volverá a repetir en esta parte del mundo hasta diciembre de 2048".
Desde el área de turismo local ya trabajan en actividades específicas: campamentos astronómicos con servicios, observaciones guiadas, distribución de anteojos especiales y experiencias colectivas diseñadas tanto para aficionados como para familias.
La ruta 259, que une Esquel y Trevelin -y más allá cruza fronteras a Chile- fue señalada como uno de los tramos de mayor precisión dentro de la trayectoria del fenómeno, ideal para fotógrafos de naturaleza en busca de la toma perfecta.
Un eclipse anular ocurre cuando la Luna se encuentra en su punto más alejado de la Tierra. Al interponerse entre nuestro planeta y el Sol, su tamaño no alcanza para cubrir el disco solar por completo, dejando escapar un borde resplandeciente por los costados: el llamado "anillo de fuego".
A diferencia de un eclipse total, en este caso el sol nunca desaparece del todo, lo que produce una imagen tan impactante como cautivante.
El fenómeno solo es visible desde una franja de tierra muy reducida, lo que otorga un valor estratégico enorme a los pueblos que quedan dentro de esa trayectoria. Por eso, destinos como Trevelin ya captan la atención de la comunidad internacional con años de antelación.
Más allá del eclipse, Trevelin aprovechará el evento para exhibir su potencial turístico completo.
Entre los atractivos planificados para esos días aparecen los lagos, ríos y cascadas de la región, senderos de trekking, cabalgatas entre montañas y bosques.
También las culturas galesa y mapuche tehuelche, que se combinan en casas de té y locales de gastronomía regional.
El telón de fondo, en todos los casos, es el Parque Nacional Los Alerces, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2017.
También está prevista una salida especial de La Trochita, el Viejo Expreso Patagónico, uno de los últimos trenes a vapor del mundo.