Los chicos, de 10 y 12 años, se perdieron de vista el domingo 25 a la tarde. Los rescatistas luchan contra pozones, fuertes corrientes y agua helada.
Dos hermanitos de 10 y 12 años permanecen desaparecidos desde la tarde del domingo 25 de octubre de 2026, cuando la corriente del río Gallegos los arrastró en el sector conocido como La Toma, a la altura de Palermo Aike, en Santa Cruz.
El lugar queda a unos 30 kilómetros de la capital provincial. junto a la ruta 40.
En las últimas horas, un comisario lo describió con una frase clara: “El río se ve manso, pero hay una corriente importante que arrastra todo”, dijo el subjefe de la policía provincial, Luis Bordón.
La búsqueda se concentra cerca de la toma de agua de Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE), una infraestructura ligada al abastecimiento de Río Gallegos.
En ese tramo el cauce cambia de un punto a otro, con canales, sectores de corriente y diferencias de profundidad.
El principal riesgo son los pozones: zonas donde el fondo cae de golpe y el agua gana profundidad.
No siempre se advierten desde la superficie, así que una persona puede pasar de un lugar donde hace pie a otro donde ya no.
A eso se suman las corrientes, que dificultan volver a la orilla y aumentan el peligro de una inmersión prolongada, incluso para quienes saben nadar.
También pesa la temperatura. Según describió ADNSUR, el contacto repentino con agua fría puede desencadenar una reacción involuntaria del cuerpo, con respiración acelerada y dificultad para controlar los movimientos. Así, mantenerse a flote y alcanzar un lugar seguro se vuelve mucho más difícil.
Las autoridades advirtieron sobre los riesgos del sector y remarcaron que no está habilitado para bañarse.
Hasta el momento no se informó oficialmente si alguno de estos factores tuvo incidencia directa en la desaparición de los niños.
La subsecretaria de Protección Civil y Abordaje Integral de Emergencias y Catástrofes de Santa Cruz, Sandra Gordillo, recordó que el año pasado se colocó cartelería preventiva en varios sectores.
Agregó que este año los recorridos para renovar las señales, que habían sido vandalizadas, comenzaron anticipadamente.
Sobre la prevención, la funcionaria sostuvo: “Nosotros, como Protección Civil, siempre trabajamos en prevención y renovamos la cartelería, pero suceden este tipo de situaciones. Así que instamos a la comunidad a respetar la señalización”.
El comisario Bordón envió el mismo mensaje.
“Es un lugar hermoso que tiene nuestra capital, a donde viene la gente a disfrutar el día. Hay que tener las precauciones del caso, porque por ahí se ven zonas donde el río no es profundo, pero a pocos metros ya hay una profundidad importante”, describió.
Y agregó: “En cuanto a la correntada en la parte superior, se ve el río manso, pero por debajo corre una corriente importante que arrastra todo lo que lleva y por eso hay evitar este tipo de accidentes”.
Por último, las autoridades pidieron a los vecinos que no se acerquen al área y que despejen los accesos.
Durante la tarde y la noche del domingo, la gran cantidad de vehículos que llegaron generó complicaciones de tránsito en Güer Aike, el puesto policial más cercano a la zona de búsqueda en Río Gallegos.
Según se informó, esa circulación puede demorar las maniobras del operativo. Y se pidió colaboracion.
Según lo que averiguó la Policía y difundió el Gobierno de Santa Cruz, los chicos jugaban en el agua junto a dos adolescentes, de 14 y 15 años, cuando la corriente los sorprendió.
Los cuatro fueron arrastrados. Los mayores consiguieron salir, pero los más chicos se perdieron de vista.
“El agua nos arrastró”, contó uno de los adolescentes que se salvó.
Ambos fueron llevados al Hospital Regional de Río Gallegos para una evaluación médica, ya que habrían tragado agua durante el episodio.
Las tareas de búsqueda se sostuvieron durante toda la noche. Este lunes a las 5.30 se retomaron los rastrillajes en el agua, que por protocolo se suspenden cuando no hay visibilidad.
En el operativo trabajan efectivos de la Policía de Santa Cruz, el Grupo Especial de Rescate y Salvamento (GERS), la División Operaciones Rurales (DOR), equipos de buceo, Bomberos, Protección Civil, agentes sanitarios y otras dependencias de seguridad.
Además de la búsqueda acuática, los rescatistas recorren la costa y los alrededores a pie y en cuatriciclos, y usan drones para revisar los sectores de difícil acceso.