Tras años entre números, hoy habla de arquetipos y símbolos como la sombra o el oro. Contó que estudia el tema desde chico y que lo ayudó en la gestión.
Durante años, su nombre estuvo asociado a los números, los presupuestos y las cuentas públicas. Pero hoy, Oscar Antonena habla de arquetipos, cartas y "el camino del héroe". Sucede que después de una sólida carrera en las finanzas y de haber sido ministro de Economía de Chubut, desde hace unos años es tarotista.
El interés de Antonena por esta disciplina asociada a lo esotérico no nació con el cambio de actividad. Se gestó en paralelo.
"Esto no es que ocurrió hoy, viene desde que tengo conocimiento", explicó en diálogo con Actualidad 2.0 el exministro, que ocupó el cargo entre agosto de 2019 y julio de 2023, durante la gobernación de Mariano Arcioni.
Según contó, desde chico se hacía preguntas sobre el sentido de la vida y, a lo largo de los años, atravesó más de tres décadas de psicoanálisis y realizó cursos de reiki, entre otras prácticas ligadas a la introspección.
Esa búsqueda convivió durante mucho tiempo con su trabajo en las finanzas.
"Eso era un trabajo desde lo formal, pero en mi vida privada siempre tenía esta mirada de estar en una posición de introspección", rememoró en la charla.
En 2025, ya se había animado a dejar entrever esta faceta en una columna de opinión en la que fue presentado como "el exministro que lee el tarot".
Ahora ya tiene decidido hace tiempo presentarla como una actividad más visible.
Para Antonena, la respuesta a ese interrogante es que no.
El economista define al tarot como un lenguaje simbólico que permite leer el presente a través de arquetipos, no como una herramienta para anticipar hechos.
"El tarot no predice el futuro. El tarot muestra de qué manera se expresan estos arquetipos", sintetizó la idea.
Su versión apunta a abrir preguntas más que a dar respuestas.
"El tarot te dice qué pasa hoy. ¿Cómo estás hoy?", planteó. Y en ese marco introdujo el concepto de la "sombra"; la parte de una persona que todavía no está integrada y que se manifiesta en patrones que se repiten. Los arquetipos.
"¿Por qué siempre me junto con la misma gente? Si alguien se pregunta esto, hay algo detrás que está pidiendo salir", ejemplificó.
Para él, el tarot no reemplaza las decisiones personales: "Hablar de futuro tiene que ver con quitarle la posibilidad a la gente de su libre albedrío", sentenció.
La parte más llamativa de su explicación es quizá el paralelismo que traza entre la economía y el tarot, algo que a primera vista puede zonar disparatado, pero que él logra explicar con fundamento y conocimiento técnico.
En economía, el valor se basa en la confianza y el flujo de dinero, de manera análoga, de un lado para otro", planteó.
Desde esa mirada, los "oros" del mazo del tarot representarían un vínculo dinámico con los recursos y la materia, y no una relación estática con el dinero.
Esa lógica, explicó, intentó aplicarla también en su gestión al frente de la cartera económica, por ejemplo durante la renegociación de la deuda con los tenedores del BOCADE, un bono que había emitido Chubut en 2016 y que generó una deuda que, durante su gestión en el ministerio, resultó una fuerte presión sobre las cuentas públicas provinciales.
"Los oros invierten la mirada estática del dinero para mostrarlo como un recurso dinámico que entra y sale de nuestra órbita", explicó.
Según su interpretación, incluso fenómenos como la inflación, la recesión o la expansión económica pueden tener un correlato en las estructuras simbólicas del tarot, aunque aclaró con énfasis que jamás las usa para anticipar ese tipo de eventos.
Consultado sobre si dirigentes políticos y referentes de la economía recurren a estas prácticas, Antonena prefirió no hacer nombres, pero fue claro respecto a que él no está solo entre la clase dirigencial en este aspecto.
"Ustedes no imaginan la cantidad de gente. Cuanto más arriba vamos, más encontramos", reveló.
Sobre si funcionarios de alto rango consultan astrología o tarot, fue todavía más directo: "No me queda duda".
"Por secreto profesional no puedo decir con quién hablo. No es serio", respondió para evitar identificar “clientes” del ámbito político.
Eso sí: mencionó como dato de conocimiento público el vínculo de Karina Milei con el tarot, algo que según él ayuda a desestigmatizar esta práctica entre los dirigentes
El interés de Antonena también tiene una dimensión social.
Está organizando reuniones en Comodoro Rivadavia que combinan la lectura de tarot con encuentros grupales y una copa de vino.
"Cuando vos hablás de copa, ¿sabés qué es la copa que llenás con vino? Es tu cerebro, es tu cabeza", explicó, y vinculó la bebida con los cuatro elementos: agua, aire, fuego y tierra.
Antonena remarca que esa copa cumple, además, una función de relajación frente a las presiones cotidianas.
"Me tomo un vinito cuando llego, me relajo. ¿De qué te relajás? De todas las presiones y todos los mandatos", planteó respecto a su propuesta con los encuentros que organiza.