Carabineros y Gendarmería rastrillaban la zona fronteriza en la Patagonia hacía días. Tenía una restricción para salir de Chile y habría cruzado por un paso alternativo.
Tras más de tres días de operativo de búsqueda, el caso del carpintero desaparecido en una zona limítrofe de Chile y Argentina en la Patagonia parece haber dado un vuelco en el que, aparentemente, para las autoridades del país vecino no está tan claro que el hombre se haya desorientado y perdido el rumbo.
La sospecha es que Juan Segundo Contreras Contreras, de 55 años y habitante de la región de Magallanes del que se perdió todo rastro el sábado 3 de octubre de 2026, ya se encuentra del lado argentino.
El carpintero, que se dedica a hacer cercos de madera había salido de su casa aquel día para cruzar la frontera e ir a hacer un trabajo en Río Gallegos, la capital de Santa Cruz.
Horas más tarde, envió un último aviso que inquietó a su familia. En un video de Whatsapp les mostraba la meseta patagónica y decía no saber dónde se encontraba.
Desde entonces, no se supo más de él.
El miércoles 7 de octubre de 2026 a última hora de la tarde, luego de otra jornada de rastrillajes a un lado y otro de la frontera sin resultados positivos, una Fiscalía de Chile ordenó suspender la búsqueda terrestre y emitió una alerta amarilla internacional.
La decisión oficial se conoció al día siguiente. Según trascendió, habían surgido antecedentes que ubican a la persona buscada ya en el lado argentino.
Sin embargo, ni la Fiscalía ni la fuerza de seguridad chilena detallaron cuáles son esos antecedentes.
Contreras salió durante la mañana del sábado desde Punta Arenas rumbo a Río Gallegos, donde buscaba concretar un trabajo vinculado a su oficio.
En el complejo fronterizo Integración Austral, aparentemente, no le permitieron salir de Chile por una medida judicial de arraigo.
Esa restricción de salida respondería, aparentemente, a una deuda por cuota alimentaria.
Ante ese impedimento, y tras dejar el sector del control, les comunicó a sus allegados por teléfono que intentaría cruzar por un paso alternativo, no habilitado, y habría seguido camino a pie.
Más tarde les envió el video en el que decía estar desorientado. Ese último contacto fue cerca de las 18, cuando además les dijo que se estaba quedando sin señal en el celular.
Los últimos datos lo ubicaban en las inmediaciones de los hitos fronterizos XIV y XV. Es el área limítrofe entre San Gregorio, en Chile, y el sector de Pali Aike, en Santa Cruz.
Tras la denuncia formal de sus familiares, Carabineros desplegó personal de la Tenencia Monte Aymond, efectivos del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE), equipos con drones y personal especializado.
La familia presentó además una denuncia formal del caso en la Argentina que dio lugar a la colaboración en la localización.
De esta manera, se coordinaron patrullajes con la Gendarmería Nacional para que lo buscaran al otro lado de la frontera.
Los primeros rastrillajes se concentraron en la zona de los hitos y no arrojaron resultados. El último día con búsqueda activa, los equipos ampliaron el operativo a una superficie mayor, pero tampoco encontraron rastros.
Horas después, llegó la orden de la fiscalía.
Al mismo tiempo, se emitió una alerta amarilla internacional. El recurso busca facilitar la localización de personas desaparecidas que podrían estar fuera de su país.
De manera que nada indica que, al menos hasta ese momento, Contreras haya sido fehacientemente ubicado en algún lugar.
La investigación continúa con la hipótesis del cruce a Argentina como uno de sus ejes principales.
Una sobrina de Contreras, identificada como Karina Vega, dijo a La Prensa Austral que este jueves 8 de octubre de 2026 la familia seguía sin recibir novedades de su familiar.