Pidió hablar ante el juez y lo hizo durante unos pocos segundos. Lo trasladarán a una cárcel de mayor seguridad.
Más de un mes y medio después de su cinematográfica fuga del Instituto Penitenciario de Trelew, Darío Fernando “El Loco” Cárdenas, un peligroso homicida condenado a 15 años de prisión, volvió a estar frente a un juez, en un estrado de Tribunales.
Cárdenas fue sometido a la correspondiente audiencia de control de detención tras la recaptura, producida después de 47 días en los que estuvo prófugo.
Si bien a lo largo de todo este tiempo se especuló con que el criminal de 49 años podía haberse escapado hacia Santa Cruz o a la Provincia de Buenos Aires, finalmente “El Loco” fue encontrado en la misma ciudad en la que se había escapado saltando por una ventana durante una visita autorizada al consultorio de un psicólogo.
Tras la nueva captura, autoridades de la provincia de Chubut adelantaron que el homicida será derivado a una cárcel de mayor seguridad, debido al persistente riesgo de fuga: antes de esta última ocasión en la que logró concretar la huida, el presidiario ya había protagonizado otro intento que fue frustrado por la Policía.
No obstante estos antecedentes, Cárdenas -quien pidió hablar en la audiencia y fue autorizado a hacerlo- reconoció ante el juez que escaparse de la cárcel había estado mal.
Ante el pedido de descargo del detenido, el juez Marcos Nápoli accedió pero con el pedido de que fuese “prudente”.
“Por supuesto que usted tiene derecho a ser oído y yo lo voy a escuchar, pero antes le voy a decir una sola cosa: se puede referir a lo que quiera, pero acá hay personas que son víctimas del caso por el cual usted fue condenado, o sea que ya hay sobre usted cosas juzgadas”, le advirtió el magistrado.
En la sala había familiares de Damián Sena, a quien Cárdenas mató de un balazo en la cabeza en 2021.
“Él tiene una reflexión importante para exponer”, había dicho la abogada Flora Mollard, defensora pública asignada a la representación del detenido.
Así, en una breve declaración -la audiencia no duró más de cinco minutos-, “El Loco” empezó diciendo: “Me siento arrepentido”.
Inmediatamente, consideró que su fuga había sido “una falta de respeto en cuanto a mi lugar de detención y por violar a ley”.
“Llegué al punto de que me quedé en la ciudad pensando en lo que me podía llegar a pasar y en las personas que estaba afectando. No tengo más nada que decir”, completó.
Posteriormente, Cárdenas fue trasladado nuevamente al Instituto Penitenciario Provincial, aunque el ministro de Seguridad de Chubut, Héctor Iturrioz, anticipó que este no sería su destino definitivo.
“Ya empezamos los trámites para conseguir un lugar en una unidad federal. Es un caso que requiere mayor seguridad”, afirmó el funcionario.
Cárdenas estuvo prófugo desde el 16 de marzo hasta el 2 de mayo. Para escaparse, saltó por la ventana de un consultorio ubicado en un primer piso. En la calle lo esperaba un cómplice -a quien había contactado previamente por teléfono- con una moto en la que ambos huyeron.
El peligroso asesino fue custodiado hasta el lugar de atención. Pero sabía que, por cuestiones de confidencialidad, los policías encargados de la vigilancia no pueden ingresar a los consultorios durante la sesión y deben montar guardia afuera. El agente que vigilaba al homicida controlaba la puerta pero no la ventana por donde él saltó.