La policía de Puerto Madryn revisó 400 horas de grabaciones y gracias a ese detalle y testimonios de vecinos de su barrio, pudo detener al sospechoso.
La friolera de 400 horas de video grabadas por cámaras de seguridad y un rasgo estético casi imperceptible para la mayoría: un perfilado marcado en la ceja derecha. Eso fue lo que le permitió a la policía de Puerto Madryn identificar al sospechoso de haber atacado a puñaladas a un hombre en plena calle y dejarlo internado en estado crítico.
El hecho ocurrió en la madrugada del sábado 25 de abril, sobre la calle 28 de Julio, y tras un profundo análisis, unos 20 días después pudo ser virtualmente esclarecido.
Marcos Gabriel Quintana fue atacado con un arma blanca y sufrió heridas graves en el pulmón y el corazón. Lo trasladaron de de urgencia al hospital local, donde quedó internado en terapia intensiva.
Los investigadores, entonces, no contaban con una descripción concreta del atacante dada por la víctima.
Ante esa situación, personal de la Fiscalía y de la División Policial de Investigaciones (DPI) comenzó entonces un trabajo minucioso.
Revisaron imágenes de comercios, viviendas particulares y centros de monitoreo distribuidos por distintos sectores de la ciudad.
En total, relevaron más de 40 cámaras de seguridad. y alrededor de 400 horas de grabaciones.
Las filmaciones permitieron reconstruir el recorrido completo del sospechoso.
Según precisaron desde el Ministerio Público Fiscal, tras el ataque el agresor escapó corriendo por distintas calles hasta refugiarse en el barrio 160 Viviendas.
Pero minutos después hizo algo que los investigadores no esperaban: volvió al lugar del hecho, en un patrón muy similar al que días después se dio en un crimen en la cercana Rawson, capital provincial.
Esta vez, vestía otra campera, intentando confundir a las cámaras y a eventuales testigos, pero sin saber que en realidad, estaba aportando un indicio clave que serviría para identificarlo.
En ese momento, la cámara de un comercio registró el rostro del supuesto "curioso" con nitidez suficiente para advertir un detalle que también habían mencionado algunos testigos: un perfilado marcado en la ceja derecha.
Ese rasgo, combinado con entrevistas testimoniales, relevamientos reservados en el barrio donde se refugió el sospechoso y el análisis de perfiles en redes sociales, permitió identificar al sospechoso como Federico Agustín Estefo.
Con el cúmulo de pruebas reunidas, el fiscal Alex Williams y el funcionario de Fiscalía Juan Pablo Santos solicitaron al juez Marcelo Orlando las órdenes de allanamiento y detención. Estefo optó por entregarse voluntariamente a la Justicia.
Este viernes 15 de mayo de 2026 se realizó la audiencia de control de detención y apertura de investigación, en la que el acusado quedó con prisión preventiva por 90 días, imputado por el delito de tentativa de homicidio.
La causa continuará ahora con pericias sobre prendas de vestir, teléfonos celulares y otros elementos considerados relevantes para la investigación.
Desde la Fiscalía destacaron la importancia del aporte de las personas que declararon como testigos y de los sistemas de videovigilancia para esclarecer casos complejos.
El patrón de volver al lugar del hecho se repitió días después en Rason, la capital chubutense, a apenas un par de horas de viaje desde Madryn.
En la madrugada del sábado 9 de mayo de 2026, Mario Barrientos fue asesinado de una puñalada en una pequeña plazoleta ubicada en las inmediaciones de la terminal de ómnibus.
Bastaron tres minutos de discusión para que el agresor sacara un arma blanca y le asestara una puñalada en el pecho. Barrientos falleció al minuto siguiente.
El sospechoso, Marcelo Eduardo Ciancio, cometió el mismo error que Estefo en Madryun: regresó al lugar.
Lo hizo apenas 15 minutos después del crimen, cuando los policías aún trabajaban en la escena, e incluso no tuvo reparos en acercarse a hacerles una pregunta, como si nada: "¿Qué pasó?".
Para entonces, Ciancio también se había cambiado de ropa.
Más tarde, analizando cámaras de seguridad, personal de brigada lo reconoció por similitud facial.
Un allanamiento ordenado por la jueza Laura Martini en su domicilio del barrio Río Chubut permitió secuestrar ropa con presuntas manchas de sanbge, zapatillas, una gorra y un cuchillo recién lavado.
Ciancio fue detenido poco después sin oponer resistencia.
El fiscal Leonardo Cheuquemán Levil, del Ministerio Público Fiscal de Rawson, lo imputó por homicidio simple y solicitó —junto al procurador Jeremías Regueira— seis meses de prisión preventiva, pedido que la jueza avaló.
El móvil del crimen aún se investiga, pero el hermano de la víctima declaró que venían envueltos en una disputa desde hacía varios días.