Hallaron los cuerpos cerca de la cima de un exigente trayecto, tras un operativo de rastreo complicado por las condiciones climáticas.
Un guía de montaña de Tierra del Fuego con vasta experiencia en la zona y una joven turista uruguaya murieron en la zona más alta del glaciar Vinciguerra, en las afueras de Ushuaia.
Ambos habían empezado a ser rastreados luego de que no regresaron de una excursión de trekking en el horario pautado, el lunes a la noche.
La Comisión de Auxilio de Ushuaia, junto con la Policía de Tierra del Fuego, localizó los cuerpos cerca de la 1 de la madrugada de este martes 2 de junio de 2026 tras un operativo desarrollado bajo condiciones climáticas muy difíciles y con visibilidad reducida.
Las víctimas fueron identificadas como Emiliano Feida, guía de montaña de aproximadamente 40 años, y Abril Melina Marino Pereira, turista de nacionalidad uruguaya, de 25.
La alerta había sido dada por la madre del guía, al no tener noticias del retorno de ambos en el horario previsto.
Las primeras hipótesis de los especialistas de la Comisión de Auxilio indican que sufrieron una violenta caída en terreno técnico, aunque la investigación para determinar las causas exactas del deceso continúa en curso.
Según los registros locales, Feida era un profesional con amplia trayectoria en el montañismo fueguino. Pero se desconoce si la turista que murió junto a él contaba con experiencia previa en este tipo de actividad.
Los cuerpos fueron hallados en la sección más alta del glaciar, una de las zonas de mayor exigencia técnica del recorrido.
El traslado hacia Ushuaia concretó recién durante la mañana con apoyo aéreo mediante helicópteros, sujeto a las condiciones climáticas en la cordillera.
El operativo requirió un despliegue especial debido a la altitud y al tipo de terreno donde fueron ubicadas las víctimas.
El glaciar Vinciguerra, ubicado en el valle de Andorra al norte de Ushuaia, es uno de los destinos de trekking más frecuentados de la capital fueguina. Y también conocido por lo riesgoso.
El recorrido mide aproximadamente 14 kilómetros ida y vuelta y demanda unas ocho horas de marcha, combinando turbales, pendientes pronunciadas, roca húmeda y sectores de hielo.
Aunque suele ser promocionado como una caminata de dificultad media, especialistas y operadores turísticos lo clasifican como de dificultad media-alta, con riesgos que se incrementan en otoño e invierno por las condiciones del terreno y la variabilidad climática.
Un indicio de los peligros que puede implicar el lugar es que el ingreso a las cuevas de hielo del glaciar se encuentra restringido.
La resolución oficial de la provincia fue tomada en junio de 2025, despúés de un sismo que sorprendió a Tierra del Fuego el mes anterior, y respondió a que, debido a la inestabilidad del macizo, ingresar a estas formaciones que son uno de los grandes atractivos turísticos del Vinciguerra resulta muy peligroso.
De acuerdo a lo informado por la Secretaría de Protección Civil, el aumento sostenido de las temperaturas y la actividad sísmica en la región provocaron un acelerado proceso de derretimiento, con desprendimientos y potencial colapso de las estructuras de hielo, incluso en el invierno.
Ante esta evaluación, el Ministerio de Producción y Ambiente provincial decidió priorizar el resguardo de la vida de los excursionistas ante el alto riesgo que representa la zona en las condiciones actuales.
El 31 de mayo, apenas dos días antes de la tragedia en el Vinciguerra, la misma Comisión de Auxilio había intervenido en un complejo operativo en el cerro Bonete, también en las cercanías de Ushuaia.
Allí, un grupo de cinco escaladores sufrió un accidente cuando tres de sus integrantes cayeron aproximadamente 50 metros al ceder el terreno.
La más afectada fue Andrea Ramua, de 33 años, oriunda de Río Grande, quien cayó en una grieta y debió ser evacuada con apoyo aéreo y terrestre hasta el Hospital de Ushuaia.
Las otras dos personas involucradas presentaron heridas de menor gravedad y pudieron descender por sus propios medios.