Un padre de Comodoro Rivadavia tomó una decisión límite y un hombre sorprendió a todos desde el anonimato. Solo se sabe que participó del sorteo desde Neuquén.
Un padre dispuesto a todo para salvar a su hijo. Un neuquino que, desde el anonimato, eligió dar en vez de quedarse con su premio. Y una historia de solidaridad que conmovió a Chubut y en las últimas horas empezó a viralizarse en todo el país.
Angelo es vecino de Comodoro Rivadavia y lleva meses peleando contra el tiempo por una enfermedad que le roba la infancia a su hijo Bastian, de 8 años.
Cuando se quedó sin opciones para obtener fondos, tomó la única decisión que le quedaba: rifar su auto.
El vehículo no era un lujo ni mucho menos. Un modesto Ford Ka modelo 1999, su único medio de movilidad, el que usa todos los días para ir a trabajar.
No importaba. La prioridad estaba en su nene. Y lo puso en juego sin dudar.
Bastian padece megacolon congénito, también conocido como enfermedad de Hirschsprung.
Es una condición que se presenta ya desde el nacimiento que afecta los nervios del intestino y le impide funcionar con normalidad.
Para muchos pacientes, la única solución definitiva es una cirugía de alta complejidad.
Su papá describió con precisión el sufrimiento diario del nene.
"Lo que tiene mi hijo es una parte del intestino, un nervio, que no está funcionando. Entonces el cerebro no recibe la orden cuando tiene que ir al baño".
Las consecuencias son concretas y crueles: dolores crónicos, hinchazón severa y una vida que se acota cada día un poco más.
"Esto no le deja comer con normalidad ni llevar una vida normal. No puede salir a jugar y le cuesta muchísimo incluso ir al colegio", relató Angelo.
Después de meses de tratamientos en Comodoro Rivadavia sin resultados definitivos, la familia recibió la indicación que cambió todo.
Bastian debe viajar al Hospital Garrahan, en Buenos Aires, para realizarse estudios de alta complejidad y avanzar hacia la operación.
El turno está confirmado para junio. Y el tiempo apremia.
El viaje al Garrahan no es solo un traslado: es una estadía que puede extenderse varios días en Buenos Aires, con gastos de alojamiento, comida y movilidad que la familia no puede afrontar sola.
El hospital cubre la estadía de Bastian y su abuela, pero Angelo y el abuelo del nene necesitan solventar sus propios gastos.
Con ese horizonte encima, Angelo tomó la decisión: rifar el Ford Ka. Vendió 100 números a $40.000 cada uno.
El sorteo se realizó sin contratiempos. Y ahí fue cuando la historia dio un giro que nadie anticipaba.
El número premiado cayó en manos de un hombre de Neuquén. Angelo le mandó un mensaje para avisarle. La respuesta llegó ese mismo día, y fue la última que la familia esperaba escuchar.
"Me respondió diciendo que no quería el auto, pero con la condición de volver a sortearlo", le contó a ADNSUR el padre comodorense, todavía movilizado.
El ganador no reclamó el vehículo. Eligió devolverlo para que la rifa solidaria pudiera continuar y la familia juntara más fondos para el tratamiento de Bastian.
"Cuando me dijo que vuelva a sortear el auto, me emocioné mucho. Me mandó un audio diciéndome que no lo quería, pero que prefería que vuelva a sortearlo para poder juntar la plata del tratamiento de mi hijo", recordó Angelo.
Tras el gesto del ganador anónimo de Neuquén la familia lanzó una segunda edición del sorteo.
Esta vez, los números bajaron de precio a la mitad: $20.000 cada uno, del 01 al 200. El sorteo se realizará una vez vendidos todos los números.
Quienes quieran sumarse pueden contactar a Angelo directamente por WhatsApp al 297-526-3581.