Dos agentes municipales lo cruzaron caminando desorientado por la zona sur de Comodoro Rivadavia. Su auto estaba a unos 5 km. Alivio en la familia.
Mientras su familia lo buscaba desesperadamente desde el viernes a la noche, Fernando Elías Güichapani estuvo todo el fin de semana desaparecido: solo, encajado con su auto en un camino angosto y sin señal de celular en las afueras de Comodoro Rivadavia. Así pasó, según sus propios dichos, al menos dos días: sin poder comunicarse, sin que nadie supiera dónde estaba, acaso afectado por su problema crónico de salud: padece Alzheimer.
Este lunes a la mañana, cerca de las 9:45, finalmente dos agentes de la Subsecretaría de Servicios Públicos (SCPL) que recorrían la zona sur de la ciudad vieron a un hombre caminando solo en un sector despoblado. Algo no cerraba. Revisaron las redes sociales, encontraron la foto que circulaba desde el fin de semana pidiendo colaboración para dar con su paradero y confirmaron que era él.
Güichapani tiene 53 años y padece Alzheimer. Su familia había radicado la denuncia por averiguación de paradero durante la madrugada del sábado, horas después de que saliera de su casa en su Toyota Etios sin regresar.
El viernes alrededor de las 22, el hombre salió de su vivienda en el barrio La Floresta para llevar en auto a su sobrina, su pareja y su hija hasta el centro de la ciudad. Cámaras de seguridad aportadas por vecinos y comercios confirmaron ese recorrido.
Después de dejar a las jóvenes, Fernando levantó a otras dos chicas que le pidieron que las acercara hasta una cancha sobre la calle Padre Corti. Las cámaras registraron la llegada hasta ese punto. Luego, el conductor siguió solo por distintas calles en dirección al barrio Cerro Solo. Ese fue el último rastro visual.
Además, su teléfono dejó de registrar actividad a partir de ese mismo momento. La División Búsqueda de Personas, entonces, cargó los datos en el sistema nacional MISICOF y difundió que el hombre se movilizaba en un Toyota Etios rojo.
El auto fue hallado a unos cinco kilómetros del punto donde lo encontraron caminando: estaba encajado en el camino Cañadón del Silencio, en un sector de difícil acceso y sin señal de celular.
"El vehículo estaba en el camino Cañadón del Silencio, en un bajo donde prácticamente no hay señal", explicó el subcomisario Patricio Rojas, jefe de la División Búsqueda de Personas.
Según el propio Güichapani, habría permanecido dentro del auto durante esos dos días. Recién el lunes por la mañana salió a caminar en busca de ayuda.
Cuando los agentes lo encontraron, estaba desorientado y no lograba ubicarse. Al ser consultado, confirmó que tenía un Etios rojo, pero siguió caminando. "Se lo podía ver en buen estado, pero estaba muy desorientado", relató Rojas. Incluso al reencontrarse con su hija Pamela, que había radicado la denuncia, tardó en reconocerla.
Güichapani fue trasladado al Hospital Regional para su evaluación. Los médicos confirmaron que no tenía heridas pero sí presentaba deshidratación, por lo que recibió suero. Igualmente estaba finalmente a salvo y se esperaba que le dieran el alta durante la tarde, para volver finalmente a su casa.
El comisario Rojas destacó que la difusión de la imagen en medios y redes sociales resultó determinante para el hallazgo. "Fue clave para que lo identificaran y avisaran enseguida", concluyó el jefe policial. También informó que en 2023 ya había ocurrido un episodio similar con el mismo hombre, en un contexto vinculado a su enfermedad.