El líder gremial del sector describió un cuadro alarmante. La desocupación en la ciudad pasó de 1,9% a 4,7% en un año, según los recientes datos del INDEC.
El sector comercial de Comodoro Rivadavia atraviesa una de sus peores etapas recientes. Al menos, es lo que describió el secretario general del Centro de Empleados de Comercio, José González, quien a poco de que se difundiera el índice de desempleo del INDEC, salió a alertar sobre la cantidad de despidos en el sector y trazar un diagnóstico complicado, como anteiromente ya lo hicieron desde distintas entidades de comerciantes.
El marco en el que González habló no es menor. Lois datos oficiales recientes muestran que el desempleo en el aglomerado Comodoro-Rada Tilly más que se duplicó en apenas un año: trepó del 1,9% al 4,7%, lo que representa aproximadamente 5.000 personas sin trabajo.
Si se suman quienes necesitan trabajar más horas porque sus ingresos no alcanzan y no encuentran opciones, el número de habitantes con problemas de empleo asciende a 16.000.
A eso se agrega un dato que todavía no impacta en las estadísticas: la crisis del sector petrolero en la región —motor económico de Chubut— no se refleja plenamente en las estadísticas, por una cuestión de métodos del INDEC.
Desde el gremio, González fue directo al señalar las causas de la crisis comercial en Comodoro, que si ya da muestras de impacto en los números. "Lo vemos con preocupación, la política del gobierno nacional está complicando a la actividad comercial. Cuando las otras actividades andan mal, repercute directamente en el comercio", afirmó. Y apuntó también contra las mediciones oficiales del costo de vida: "Nosotros vemos que el índice del costo de vida es mentiroso, lo vemos en cada negocio cuando vamos a comprar".
Para el dirigente gremial, esa distorsión entre los precios reales y los índices oficiales tiene consecuencias directas en el empleo. "Hay baja de trabajadores, aumento de servicios, y esto es lo que genera crisis en el comercio", explicó, y agregó que ante esa presión los comerciantes empiezan a reducir su planta de personal.
Los más golpeados son los negocios chicos. "Los que son atendidos por sus dueños están cerrando en una cantidad infernal. Vemos persianas bajas todos los días", describió González. Y amplió: "Esto perjudica no solo a la gente sino a la ciudad en general".
Pero las grandes superficies -según consignó- tampoco escapan a la tendencia. González indicó que los supermercados también están reduciendo personal: "Dicen que es para cuidar su economía y seguir funcionando. Cuando hay una sucursal que no rinde lo que debería, buscan achicar el personal".
El vínculo con la actividad petrolera también fue central en el análisis del secretario gremial. "Hoy el tema del petróleo, la baja de personal, tiene a la ciudad en una crisis tremenda. Todo esto va emparentado", sostuvo.
Según explicó, el flujo de dinero que generan los trabajadores del sector energético es clave para sostener el consumo local: "Cuando la gente pierde trabajo, y no hay otra actividad que la suplante, es un golpe duro para nosotros".
Frente a este panorama, el dirigente cuestionó la falta de respuestas políticas. "Vemos un gobierno provincial muy quieto, a Comodoro también con problemas. Y nos tiene preocupados", señaló.
La síntesis de la situación cotidiana del gremio la dio el propio González con una imagen que condensa todo: "Continuamente nos encontramos con despidos. Es un goteo permanente. Dos o tres compañeros aparecen por día en el gremio, por despidos".