{# #} {# #}
Desde el gremio del sector difundieron un relevamiento del último semestre y advirtieron que si la situación no cambia, los supermercados echarán más gente.
El comercio de Comodoro Rivadavia está viviendo una de sus crisis más profundas de los últimos años. Y este martes, a las alertas lanzadas recientemente por gastronómicos, sectores del turismo y los taxistas, se sumó el Centro de Empleados de Comercio.
El gremio informó que durante los últimos seis meses desaparecieron más de 500 fuentes laborales en la ciudad petrolera, como consecuencia directa del desplome en las ventas y el deterioro del poder de compra de los consumidores.
El número surgió de un relevamiento realizado el último semestre por el sindicato, que sostiene que la situación se ve agravada por medidas del gobierno nacional que, a su entender, no contemplan la preservación del empleo como prioridad.
"La cifra excede los 500 puestos de trabajo y obedece a la caída del consumo en todas las categorías. Los salarios de los empleados resultan insuficientes y eso repercute de forma directa en las ventas”, expresó Matías Silva, secretario general de la organización, en diálogo con ADNSUR.
“Es una realidad que observamos en todos los comercios del área céntrica, y también genera inquietud creciente en los supermercados", manifestó.
Silva advirtió que si bien las principales cadenas de supermercados ya habían implementado recortes de personal durante el semestre anterior, no descarta que se concrete una nueva oleada de despidos si el difícil escenario actual no da señales de recuperación en el corto plazo.
"Hasta el momento se han sostenido sin eliminar más empleos, pero las ventas siguen descendiendo y si esa situación no se modifica, existe el temor de una segunda ronda de recortes", explicó.
En opinión del líder sindical, la demora en la homologación de los acuerdos de recomposición salarial acordados en paritarias representa otro elemento que está impactando en la economía de las familias y, consecuentemente, en el sector comercial.
Silva explicó que pese a que los convenios salariales fueron suscriptos con las cámaras empresarias, la falta del respaldo oficial para esos acuerdos impide que determinadas compañías -particularmente las tercerizadas, como las de limpieza- abonen los incrementos pactados.
"La mayor parte de las empresas ya está efectuando los pagos, pero existe un sector que, al carecer de la homologación, se ampara en que no pueden trasladar los costos a las prestatarias, y eso deja a los trabajadores sin incremento", señaló.
También cuestionó que el gobierno nacional esté ejerciendo presión para que los sindicatos acepten porcentajes de aumento reducidos.
"El inconveniente es que si no aceptás las condiciones del gobierno, no te homologan el acuerdo. Por eso resulta fundamental que se preserve la cláusula de revisión hacia fin de año, porque los salarios vienen corriendo desde atrás", completó el dirigente.
La advertencia del los empleados de comercio no es la primera que se escucha en Comodoro Rivadavia. En los últimos meses, desde distintos sectores de la actividad económica local se viene señaland la fuerte caída en el movimiento y el consumo en la ciudad más poblada de Chubut.
Uno de los testimonios más fuertes provino de los taxistas, que se mostraron preocupados porque “después de las siete de la tarde, la ciudad se apaga”.
La situación es crítica, según describieron, ya que no solo hay dificultades para llegar a fin de mes con lo que obtienen por los viajes sino que, además, esa falta de ingresos hace que no puedan costear los requisitos para circular en regla y, en consecuencia, pierdan las licencias.
“La ciudad se apaga y eso lo sufrimos todos: comerciantes, gastronómicos y nosotros también”, remarcó Fernando Paredes, presidente de la Asociación de Taxistas Unidos de Comodoro Rivadavia.
“Venimos arrastrando la crisisdesde la pandemia, más todos los despidos que hubo a nivel local y nacional. Está todo complicado. Tenemos nuestra clientela fiel, pero con eso no alcanza”, afirmó el referente sindical.
Antes, las advertencias ya habían sonado desde el sector turístico de Comodoro. El vicepresidente de la Cámara de Turismo de Chubut, Juan Manuel Fernández, describió la delicada situación expresando que “a las 9 de la noche Comodoro Rivadavia queda hecha una ciudad fantasma” y aumentan “los robos por oportunismo”.
“Ya veníamos detectando desde el año pasado una baja importante en el consumo dentro de los restaurantes y en la hotelería. Con el paso del tiempo, comenzó a disminuir el porcentaje de ocupación”, indicó en una entrevista para el medio local Seta TV.
En el caso del turismo, hay un factor extra de mucho peso: la crisis de la industria petrolera local, que históricamente sostuvo la demanda hotelera en Comodoro Rivadavia como destino corporativo, e impacta fuertemente en la situación del sector.
“Hoy por hoy, los hoteles están a un 20 o 30% de ocupación. A veces sube un poco, pero estamos al límite de poder mantenernos”, señaló Fernández.