Viajó de Río Negro a la sede Trelew de la UNPSJB. Ya tenía una orden de restricción de acercamiento por acciones anteriores. Ahora lo denunciaron penalmente.
Marco Alejandro Fattorello, un docente que se presenta públicamente en sus redes también como violinista y militante libertario, ingresó a la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia (UNPSJB) junto a otra persona aún no identificada y cubrió con pintura un mural histórico del Che Guevara.
La obra había sido emplazada en el hall del edificio de la calle 9 de Julio y llevaba 28 años en el lugar. Fue pintada en 1998 como homenaje al líder revolucionario argentino, un icono global de las izquierdas.
El hecho derivó en una denuncia penal ante la Fiscalía Federal de Rawson.
Fattorello no improvisó. Llegó a la sede universitaria con un balde de pintura, rodillos y nylon para cubrir el piso, y transmitió la acción en vivo por Instagram ante sus seguidores.
En su cuenta había anticipado: "Hoy empieza un nuevo capítulo de mi batalla cultural".
Lo escribió en una publicación que lo muestra vestido con una camiseta de la Selección argentina.
A la casaca le hizo un corte justo abajo del cuello, generando una hendija donde insertó un celular con la cámara frontal hacia adelante, como para captar lo que estaba haciendo en una toma subjetiva.
El atuendo albiceleste tampoco fue casual.
Durante los preparativos también había realizado una encuesta en su cuenta para que sus seguidores votaran con qué ropa debía presentarse a una acción que, según él mismo adelantó, tendría repercusión a nivel nacional.
"Se tapó al terrorista para pintar encima la bandera argentina", afirmó durante la transmisión en vivo, según consignó ADNSUR.
Durante el “operativo” del docente libertario, el delegado zonal de la sede Trelew de la universidad de la Patagonia, Gabriel Yapur, se presentó y le indicó en persona que cualquier intervención artística debía ser aprobada por el Consejo Zonal.
Se trata de un órgano integrado por representantes de docentes, no docentes, graduados y estudiantes que regula el uso de los espacios en el edificio.
"La forma de manejarse no es venir y ponerse a pintar algo que a él no le gusta", afirmó Yapur.
Ante la negativa de Fattorello a retirarse, intervino la Policía, que lo demoró y le labró una contravención.
Lejos de amilinarase, al salir de la comisaría, el libertario declaró en otro video para suys redces: "Yo quiero terminar. Quiero tapar al Che Guevara y pintar la bandera argentina arriba. Para eso viajé a Trelew", aseguró.
Cumplió con la promesa. Regresó al edificio con una actitud más agresiva, según las autoridades universitarias.
En esa segunda incursión, filmó y provocó a estudiantes, docentes y personal, e incluso intentó ingresar a un taller destinado a adultos mayores, alterando el normal desarrollo de las actividades académicas.
Fattorello vive en Río Negro, y es docente del Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA).
También integra la Orquesta Sinfónica de la Fundación Cultural Patagonia.
En redes sociales se presenta como "violinista, profesional y docente" y agrega: "Batalla cultural, sin deberle nada a nadie".
En sus cuentas publica videos en los que se lo ve desafiando a estudiantes y gremialistas.
Cuestiona las luchas de género y denuncia la "cancelación" de profesores como Bruno Sancci, un docente de Historia de la UNPSJB que afronta un juicio académico tras ser denunciado por hechos de violencia y discriminación.
Fattorello asegura ser víctima de una campaña de falsas denuncias en el IUPA. "Todo esto viene manipulado desde arriba por parte de docentes gremialistas", sostuvo en uno de sus descargos.
Yapur ya conocía a Fattorello por un episodio anterior. El 27 y 28 de abril de 2026, el docente ingresó a la misma sede de Trelew, comenzó a gritar en los pasillos, realizó transmisiones en vivo, filmó distintos sectores del edificio y registró imágenes de estudiantes y trabajadores.
En aquella oportunidad viajó para respaldar públicamente a Sancci.
Tras esa primera visita, una docente presentó una denuncia contra Fattorello por violencia y la Justicia le dictó una prohibición de acercamiento.
Pese a esa restricción judicial vigente, el 29 de junio volvió, munido de un celular conectado en vivo y lo necesario para hacer su supuesto acto de reparación.
La Asociación de Docentes Universitarios (ADU) emitió un comunicado de repudio en el que responsabilizó a Fattorello por los hechos de violencia y vandalismo.
La Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNPSJB, en tanto, reafirmó su compromiso con "la seguridad, el bienestar integral, la libre circulación y el pensamiento" de la comunidad universitaria.
La docente de Historia Paz Escobar sostuvo que "la obra formaba parte de la memoria histórica del movimiento estudiantil y de la pluralidad de ideas que caracteriza a la universidad pública".
El mural permanece cubierto con pintura y la comunidad universitaria evalúa su restauración: entre quienes podrían participar se encuentra Pablo Bel, hijo de Enzo Ángel Bel, uno de los artistas que pintó la obra en 1998.
La UNPSJB dispuso además seguridad las 24 horas en la sede para evitar nuevas irrupciones.
En paralelo, la UNPSJB formalizó una denuncia penal ante la Fiscalía Federal de Rawson por los hechos del 29 de junio.
La presentación, realizada por Yapur, señala como principal denunciado a Fattorello junto a otro hombre cuya identidad aún no se habíua podido establecer.
La universidad sostiene que los hechos no fueron un episodio aislado y los vincula con los incidentes de abril.
Entre las figuras penales que podrían corresponder, la presentación menciona daños contra bienes públicos, amenazas o coacciones, perturbación del ejercicio de funciones públicas y desobediencia a la autoridad.
La UNPSJB solicitó como medida cautelar una prohibición de acercamiento de los denunciados a la sede Trelew y a los integrantes de la comunidad universitaria.
También pidieron la preservación de las cámaras de seguridad correspondientes al 29 de junio y a los incidentes de abril, la identificación del segundo participante, una pericia técnica sobre el mural y la toma de declaraciones testimoniales.
También dejaron abierta la posibilidad de ampliar la denuncia y de constituirse como querellante en la causa.