Buenos Aires.- Los dos habían compartido nueve años de noviazgo y dos más de convivencia. Después llegó la crisis y la separación. Pero Diego Triunfini no pudo aceptarlo. Estaba obsesionado con María del Rosario Fiumara, y cuando ella dejó la casa en la que vivían, él prometió venganza. “Te vas a arrepentir toda la vida por esto que me estás haciendo, vas a sufrir de por vida”, le dijo en ese momento. Amenazó, cumplió y ahora un jurado popular lo condenó a pasar el resto de su vida en la cárcel.
Pasaron ocho meses después de esa promesa que anticipaba la tragedia. La mañana del 15 de agosto de 2014 llegó caminando hasta la casa de la calle Constitución 4522, en José C. Paz, en e oeste del conurbano bonaerense, donde vivían la madre y la abuela de su ex novia, María Rita Andrade, de 58 años, y María Campanario, de 83. Fue decidido a matar. En menos de cinco minutos degolló a las dos mujeres, que estaban tomando mate en la cocina. Las dejó abandonadas en un charco de sangre y escapó, pero sólo llegó a correr tres cuadras antes de que lo detuvieran primero dos vecinos que habían escuchado los gritos de las víctimas y, después, la policía.
Antes de escuchar el fallo en los tribunales de San Martín, Triunfini se había clavado un tenedor en el brazo mientras estaba en su celda. Se supone que no para intentar suicidarse, pero sí para postergar la audiencia final en el que se iba a decidir su futuro. La herida en el brazo no fue suficiente y a Triunfini igual lo llevaron desde la Unidad N° 48 hasta los Tribunales de San Martín. Tenía el derecho de decir sus últimas palabras frente al juez, los 12 jurados, su familia y la de las víctimas. De pie, medicado, vestido de azul y derrotado, el hombre asumió su condición de culpable antes de escuchar el fallo y admitió, como si hiciera falta, que el día del crimen no había estado en sus cabales. Entre sollozos le pidió perdón a la “familia encantadora” que él había destruido hace poco más de dos años. Y al jurado le imploró “otra oportunidad”. Después se encomendó a Dios.
Luego de dos horas y media de deliberación, el jurado coincidió en su culpabilidad y lo condenó a prisión perpetua por el doble homicidio agravado por ensañamiento y por venganza transversal. Es decir, las mató para hacer sufrir a su ex mujer.
Locura: Cuando su novia lo dejó, el asesino le dijo: “Te vas a arrepentir toda tu vida por esto”.
11 años duró la relación de la pareja.
Diego Triunfini y María del Rosario Fiumara estuvieron nueve años de novios y dos de convivencia. No habían llegado a casarse cuando la joven tomó la decisión de terminar la relación.