El magistrado recibió la causa la semana pasada y busca "imprimirle celeridad al trámite".
La base del peritaje contable es conocer los ingresos que los hoteles de la ex presidenta recibieron de parte de las empresas de Báez, si están justificados en base a las habitaciones ocupadas y los gastos que tuvo, y si todo eso quedó asentado legalmente en sus registros.
En la causa -abierta en 2014 y que ya va por su tercer juez– se investiga si los hoteles de los Kirchner cobraron por habitaciones que nunca fueron ocupadas pero sí pagadas por las empresas de Báez, el principal beneficiario de la obra pública en Santa Cruz durante el kirchnerismo y que hace un mes está preso por lavado de dinero en otra causa que lleva el juez Sebastián Casanello.
La sospecha es que parte de los fondos de la obra pública que los Kirchner le asignaron a Báez volvían a la familia presidencial con el pago de las habitaciones nunca ocupadas. Hotesur SA es presidida por Romina Mercado, hija de la gobernadora Alicia Kirchner y sobrina de Cristina Kirchner, y se encarga de la administración del Hotel Alto Calafate. Pero esa tarea pasó a manos de Báez a través de Valle Mitre SA primero y luego, a partir del 2013, de IDEA SA.