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Una mujer que pasaba por el lugar ayudó a la víctima a escapar del depravado, que tocó a la víctima e intentó llevarla con él.
Una situación de terror le tocó vivir a una estudiante de Economía de la UNCo al ser abordada por un depravado sexual que la acosó e intentó convencerla de seguirlo. Las alarmas se encendieron porque todo se dio en un escenario impensado, a plena luz del día y en la vía pública y hay preocupación por la seguridad de estudiantes y transeúntes.
Según comentó Amancay Salgado, consejera superior por el claustro estudiantil de la UNCo, todo ocurrió días atrás en la vereda de la Facultad de Humanidades, sobre Avenida Argentina al 1400.
"Ella estaba a las 16 sentada ahí afuera de la facultad, estaba esperándome a mí y, en eso que yo me demoré unos minutos en llegar, ella ve un señor caminando entre los autos y no le presta mucha atención, pero en un momento él la ve, cruza y le empieza a hablar", relató Amancay, reconstruyendo la situación, en diálogo con Radio UNCo Calf.
En principio, el hombre parecía inofensivo, pero claramente llevaba un tiempo mirando a su objetivo y aprovechó el poco movimiento alrededor de ella para abordarla y utilizar su indefensión a su favor.
"Se presenta, le dice el nombre, le dice que era obrero ahí en la construcción de las torres de enfrente, que la estaba viendo hace un rato, que le parecía muy bonita, que le diera su número de teléfono, que la acompañara que él estaba ahí enfrente y eran un montón que la estaban esperando", continuó relatando la consejera.
Como si no fueran lo suficientemente escalofriantes las palabras del hombre, que dejaron helada a la víctima, el depravado la empezó a tocar. "Le tocó el brazo, los hombros, le da un beso en la cabeza", sostuvo Amancay, reconstruyendo lo que después pudo contar la víctima.
Totalmente paralizada, la joven quedó en el lugar y simplemente atinó a mirar alrededor suyo a la gente que ocasionalmente pasaba, buscando un auxilio de manera silenciosa. Afortunadamente, otra mujer vio el miedo en sus ojos y se acercó para ayudarla a salir de la situación, percatándose de que se trataba de un contacto no deseado por la joven. Insólitamente, el hombre la intentó retener abrazándola, pero la firmeza de la otra mujer permitió desactivar la horrible situación.
El depravado se fue del lugar como si nada, actuando normal; se alejó por donde había llegado y se metió en un edificio abandonado, señalado como aguantadero, sobre Avenida y Albardón.
La joven víctima, quien afortunadamente se encuentra bien a pesar del temor, ya realizó la correspondiente denuncia, pero en principio no se ha podido identificar al hombre que la abordó.
Amancay señaló que lo que más preocupa es que todo ocurrió en un escenario que no debería resultar necesariamente riesgoso; era de tarde, aún no oscurecía y todo pasó muy cerca de la calle donde pasan autos y más estudiantes a toda hora. En las inmediaciones hay paradas de colectivos y los alumnos de la universidad frecuentan el sector a toda hora, aunque a medida que avanzan las semanas, los días se hacen más cortos y la luz del sol cada vez se apagará más temprano.
"Están completamente expuestos, no hay cámaras de la Policia en esa zona, no se pudo identificar al hombre y estamos viendo qué más se puede hacer", lamentó Amancay.
Las autoridades de la facultad casualmente tuvieron una reunión con personal de la Comisaría Primera horas atrás, que les manifestó que cuentan con pocos móviles y que lo único que pueden ofrecer es patrullar más seguido por el lugar, ya que no tienen poder de decisión sobre la colocación de nuevas cámaras.
Por otro lado, la consejera superior confió que también informaron a la constructora responsable de la obra en donde el depravado dijo trabajar, pero les manifestaron que ninguno de sus trabajadores coincide con las características del pervertido que aportaron. No obstante, si efectivamente el sospechoso ingresó al aguantadero al alejarse, existe la posibilidad de que haya mentido respecto de su profesión.
Amancay indicó que el hombre sospechoso parece de entre 50 y 60 años, es alto y de cabello canoso.
"No queremos criminalizar a obreros o personas en situación de calle, pero sabemos que junto a los laburantes, estan estos personajes que terminan poniendo en riesgo a estudiantes y cualquiera que pase por ahí cerca", señaló. Además, contó que otra de las preocupaciones en el sector es que hay robos a vehículos "permanentemente".
Por último, resaltó la actitud de la mujer que ayudó a la víctima de acoso. "Es muy importante estar alertas y no ser indiferentes. Esta chica la salvó. Si ella (la víctima) estaba completamente sola, no sabemos cómo pudo haber terminado", expresó.