El hecho ocurrió este viernes por la noche en medio de un tiroteo. La familia afirmó que venían denunciando ataques a disparos y piedrazos contra su casa.
El viernes por la noche ocurrió un asesinato con arma de fuego. Este lunes la Policía de Neuquén brindó detalles sobre la investigación y confirmó que el adolescente de 16 años murió como consecuencia de un único disparo en la cabeza.
El jefe del Departamento de Seguridad Personal, comisario inspector Juan Barroso, informó a Lu5 que la División Homicidios tomó intervención durante la noche del viernes luego de que el joven fuera trasladado en un vehículo particular al hospital Castro Rendón, donde finalmente se constató su muerte.
Según explicó el funcionario policial, al momento de llegar al lugar los efectivos de la Comisaría 19 ya intervenían en un disturbio de grandes dimensiones entre dos familias enfrentadas desde hace años en el barrio y la situación de violencia obligó incluso a la participación de personal de la Metropolitana para controlar los incidentes.
En este sentido, Barroso señaló que el crimen se produjo en el marco de un conflicto de larga data entre integrantes de las familias Cañete y Maripán, cuando "el payaso Maripán", Darío Ezequiel Maripán, asesinó a Luis Eduardo Cañete.
"Estos enfrentamientos ya habían derivado en abusos de armas, amenazas calificadas y otros episodios de violencia. Lamentablemente ahora terminaron con la pérdida de este joven de 16 años", sostuvo.
El joven asesinado en Confluencia es Francisco Martín Peuchot. Su muerte volvió a poner en evidencia un conflicto entre familias que arrastra años de violencia y que, según sus propios familiares, había sido denunciado en reiteradas oportunidades.
Su tía, Sara, contó a LM Neuquén que detrás del crimen existe una disputa que se remonta a unos cinco años atrás, cuando un integrante de su familia mató a una persona vinculada al otro grupo familiar. "De ahí viene todo y arrastró a toda mi familia. Está presa esta persona, está pagando por el crimen que cometió", aseguró.
La jornada del asesinato había comenzado con un momento de celebración familiar. Francisco participó junto a sus seres queridos del acto de promesa a la bandera de una de sus sobrinas y luego compartió un asado en la casa de su tía. "Él estuvo acá, comieron y después se fueron, y ahí fue lo que le pasó", recordó con dolor.
Sara describió a Francisco como un joven que intentaba evitar los conflictos. "Mi sobrino no era malo, siempre trataba de calmar las cosas en la casa de mi cuñada", afirmó.
La familia sostiene que la tragedia pudo haberse evitado. Según relataron, la madre del adolescente venía denunciando desde hacía tiempo ataques a balazos y piedrazos contra su vivienda. El temor era constante y, aseguran, en los últimos días la violencia había recrudecido.
"Quiero justicia por mi sobrino. Mi familia está destrozada. Es un dolor muy grande. Ella venía denunciando lo que ocurría: piedrazos, tiros contra su casa. Estamos todos destrozados", expresó Sara, mientras espera que el crimen no quede impune.
Respecto de cómo ocurrió el ataque, el comisario indicó que alrededor de las 21:30 horas el adolescente se encontraba frente a su domicilio, en Lago Epulafquen y Monte Hermoso junto a otros familiares cuando desde una zona cercana comenzaron a efectuarse disparos de arma de fuego. Uno de los proyectiles impactó en su cabeza.
"La única persona agredida con arma de fuego fue este joven y solamente presentaba un disparo en la zona de la cabeza", precisó Barroso. La lesión, agregó, provocó un traumatismo penetrante grave que causó la muerte prácticamente de manera inmediata.
A solicitud de la Fiscalía de Homicidios que tomó intervención el cadáver fue sometido a una autopsia que confirmó que murió por un disparo en la cabeza.
La investigación avanzó rápidamente durante las horas posteriores al crimen. De acuerdo con la Policía, las tareas realizadas por la División Homicidios permitieron individualizar a un sospechoso, lo que derivó en cinco allanamientos realizados el sábado.
Como resultado de esos procedimientos, la Policía detuvo a un adolescente de 16 años, integrante de la familia Cañete, quien quedó a disposición de la Fiscalía de Delitos Juveniles.
Barroso confirmó que el joven será acusado formalmente por su presunta participación en el homicidio y destacó que la investigación continúa para determinar las circunstancias exactas del hecho y el arma utilizada.
Mientras tanto, la Policía mantiene un operativo preventivo en el barrio Confluencia ante el temor de nuevas represalias entre ambos grupos familiares. "Son situaciones que se calman por un tiempo y luego vuelven a aparecer. Es un conflicto que lleva años y que resulta muy difícil de contener", advirtió el jefe policial.