La Policía de Neuquén explicó cómo activar la verificación en dos pasos, cómo advertir a los contactos y qué hacer para recuperar la cuenta.
Los ciberdelincuentes no eligen necesariamente a una persona en particular para atacar. Los usuarios de WhatsApp forman parte de un amplio universo de potenciales víctimas y, por eso, desde la Policía de Neuquén insistieron en la importancia de reforzar las medidas de seguridad de la aplicación.
El subcomisario Gerardo Oviedo, integrante del Departamento de Delitos Económicos y jefe de la División de Ciberdelitos, explicó que una de las principales herramientas para proteger la cuenta es la verificación en dos pasos que ofrece WhatsApp.
El especialista remarcó que las herramientas de seguridad están disponibles para todos los usuarios y que activarlas permite poner obstáculos adicionales frente a los intentos de los ciberdelincuentes.
Una de las principales recomendaciones es desconfiar de cualquier llamado o mensaje en el que una empresa solicite información sensible. Oviedo señaló en Radio La Red que una entidad bancaria, una billetera virtual o una empresa de paquetería no necesita llamar a un cliente para pedirle credenciales, códigos, claves o información personal con el objetivo de concretar una entrega.
En el caso de las compras por internet, el usuario ya proporciona sus datos y el domicilio al momento de realizar la operación. Por eso, una llamada posterior en la que alguien se presenta como representante de una empresa y solicita información adicional debe generar una señal de alerta.
Tampoco es recomendable aceptar videollamadas de desconocidos a través de WhatsApp. Los delincuentes pueden utilizar distintas estrategias y no existe una única modalidad de estafa.
Una de las herramientas más importantes para proteger la cuenta es la verificación en dos pasos.
El procedimiento es sencillo:
Ese PIN funciona como una barrera adicional. En caso de que una persona intente tomar el control de la cuenta, no podrá completar el acceso si no conoce ese código.
Oviedo aclaró que el PIN no debe ser compartido con nadie. WhatsApp puede solicitarlo nuevamente en distintos momentos como parte de sus mecanismos de seguridad.
Si el usuario descubre que perdió el control de su cuenta, la primera recomendación es actuar rápidamente y avisar a todos sus contactos por otros medios.
Puede utilizar otra red social, enviar mensajes de texto o comunicarse de la manera que tenga disponible para advertir que su WhatsApp fue usurpado y que cualquier pedido de dinero que llegue desde esa cuenta no es verdadero.
Esto es importante porque los ciberdelincuentes suelen hacerse pasar por la víctima para pedir transferencias, inventar una emergencia médica o realizar ofertas de moneda extranjera a un precio atractivo.
Por ejemplo, pueden escribirle a un contacto para decirle que necesitan dinero para cancelar un turno médico o que están vendiendo dólares por debajo del valor habitual. La diferencia puede parecer pequeña, pero en operaciones de mayor volumen puede representar una suma importante.
Ante un pedido de dinero recibido por WhatsApp, la recomendación es cortar la posibilidad de engaño utilizando otro canal de comunicación.
Si un familiar, amigo o conocido pide dinero por WhatsApp, hay una medida sencilla que puede evitar la estafa: comunicarse con esa persona por teléfono.
La recomendación de Ciberdelitos es realizar una llamada tradicional y hablar directamente con el supuesto conocido antes de hacer cualquier transferencia.
Si no atiende, no responde o no se puede confirmar que realmente sea esa persona quien está solicitando el dinero, lo aconsejable es no realizar la operación hasta comprobar su identidad.
Oviedo también advirtió que perder el control de WhatsApp no significa necesariamente que los delincuentes solamente intentarán engañar a los contactos. Las modalidades de ciberdelito son variadas y dependen de la información a la que hayan podido acceder durante el ataque. Por eso, si una persona sufrió la usurpación de su cuenta, debe extremar las precauciones y revisar también otros accesos y datos personales.
En ese sentido, el especialista insistió en no entregar información sensible, códigos ni credenciales a través de llamados o videollamadas de desconocidos.
WhatsApp es administrado por Meta y la recuperación de una cuenta usurpada se realiza mediante los canales de asistencia de la compañía. Según explicó Oviedo, una de las vías indicadas es enviar un correo electrónico a support@whatsapp.com para informar la situación y solicitar la recuperación de la cuenta.
El protocolo puede contemplar un plazo de hasta 15 días para que la empresa realice las verificaciones correspondientes y restituya el acceso al usuario. Sin embargo, el jefe de la División de Ciberdelitos aclaró que existen antecedentes de casos que fueron solucionados en un período mucho menor.
Durante ese tiempo, el usuario puede quedar sin acceso a su WhatsApp, por lo que resulta fundamental haber advertido previamente a familiares, amigos, compañeros de trabajo y otros contactos sobre la situación.
Desde Ciberdelitos remarcaron que nadie está completamente fuera del alcance de una maniobra de este tipo. Los ataques son masivos y las estrategias cambian constantemente.
Por eso, las recomendaciones centrales son simples: activar la verificación en dos pasos, no compartir códigos ni credenciales, desconfiar de llamados que soliciten información sensible, evitar videollamadas con desconocidos y confirmar por teléfono cualquier pedido de dinero que llegue desde una cuenta conocida.
La prevención, en estos casos, comienza con una herramienta que ya está disponible en el propio WhatsApp y que puede activarse de manera gratuita.