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Se trata de Matías Jairo Bugallo, asesino condenado en 2007 por un brutal crimen perpetrado en la Toma Pacífica de la capital. Se dictó su rebeldía el jueves.
A cuatro días de su fuga durante una salida transitoria, la Policía sigue sin tener noticias de Matías Jairo Bugallo (39), asesino de Neuquén capital condenado a prisión perpetua en 2007 por el brutal crimen de otro joven.
Cabe recordar que Bugallo fue condenado a prisión perpetua con tan solo 21 años junto a Cristian Humberto Manzini (24) en mayo de 2007 por el crimen de Eduardo Antonio Iribarra (22), a quien golpearon en la cabeza con una pala y un martillo mientras estaba durmiendo la madrugada del 13 de abril del 2006.
Esa noche, la víctima junto a los condenados y otras personas se habían reunido en una vivienda de la Toma Pacífica, en el barrio Progreso, donde bebieron alcohol, fumaron marihuana e inhalaron pegamento.
Iribarra fue el primero en retirarse a su casilla, a unos 100 metros, donde se acostó a dormir. Allí se presentaron los imputados junto a un tercero que luego se convirtió en testigo.
Iribarra ya estaba dormido. Al parecer intentaron despertarlo y no lo lograron. Entonces Bugallo con una pala y Manzini con un martillo -aparentemente motivados por un conflicto previo- lo atacaron a golpes en la cabeza provocándole la muerte.
El ataque fue tan brutal que a la víctima le fracturaron los huesos del cráneo y sufrió pérdida de masa encefálica. Ambos fueron condenados como coautores de homicidio agravado por alevosía.
Inicialmente, Bugallo cumplió pena unos años en la U11 de la capital, aunque posteriormente fue trasladado a la U32 de Zapala, donde pasó los últimos años. Además, según lo estipulado por la ley de progresividad de la pena, recibió en el último tiempo el beneficio de salidas transitorias.
En ese contexto, con 16 años tras las rejas cumplidos, el asesino de hoy 39 años es buscado intensamente por la Policía, luego de salir del penal en el marco de una salida transitoria para ya no regresar durante la jornada del lunes. Ante esto, la Policía emitió una alerta para dar con su paradero y proceder a su inmediata detención, indicando que el hombre mide 1.70 metros de altura, tiene contextura física delgada, tez morena, cabello largo negro y ojos marrones.
LMNeuquén logró conocer que actualmente Bugallo es representado por el defensor particular Elio García, quien este jueves confió que aún se desconoce el paradero del hombre y que en una audiencia se declaró oficialmente su rebeldía. Las autoridades lo rastrean por toda la provincia.