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Denis Alan Ribeiro (34) dejaba su casa para ir a cenar con su madre cuando fue asaltado por presuntamente dos delincuentes a quienes sólo les importaba sacarle su moto. Fue baleado y quedó tirado en plena calle de Toma 7 de Mayo, donde los vecinos lo hallaron y pidieron ayuda. A casi una semana del hecho, la víctima presenta una muy lenta recuperación y su familia pide Justicia.
Cabe recordar que el hecho que trascendió esta semana en realidad tuvo lugar la tarde-noche del viernes 5 de agosto, cuando la víctima se disponía a dejar su casa, ubicada en el barrio Toma 7 de Mayo, a bordo de su moto. Ese vehículo era el objetivo de -por lo que indican algunos testimonios- dos delincuentes, que sorprendieron al hombre de 34 años y lo abordaron para robárselo.
En ese contexto, uno de los delincuentes habría disparado al abdomen del hombre, quien cayó al suelo y ya no pudo hacer nada por defenderse. Los ladrones se llevaron no sólo su moto, sino también su celular y una riñonera con otras pertenencias, para luego darse a la fuga en los instantes en que los vecinos comenzaban a salir de sus viviendas, alertados por el sonido del disparo.
Al verlo herido y tirado en el suelo, llamaron rápidamente a la Comisaría 18, quienes a su vez convocaron a una ambulancia que trasladó a la víctima primero al Hospital Heller, y luego ante la gravedad de su cuadro, al Hospital Regional Castro Rendón. Allí permanece desde entonces el hombre, hoy identificado como Denis Alan Ribeiro (34); en terapia intensiva y con leves mejoras. Este jueves se confirmó que aunque permanece en la unidad, ya respira por sus propios medios.
En medio de ese caos que se armó en la calle cuando los vecinos acudieron a asistir al herido fue que unas amigas de la hermana de la víctima, lo reconocieron y dieron aviso a la familia.
"Mi hermano vive solo y me llamaron por teléfono unas chicas de fútbol que pasaban por ahí y lo vieron tirado, diciendo que le habían pegado un tiro. Y yo dije 'No, si somos una familia sana, mi hermano es trabajador'". Ellas ni siquiera lo conocían, lo reconocieron por fotos que yo he subido", contó muy angustiada a medios radiales este jueves Melanie, la hermana del hombre baleado. Ella fue quien indicó que su hermano iba "a cenar con mamá", algo que hacía todos los días.
Lo cierto es que a raíz de esa llamada es que la familia se pudo enterar de lo ocurrido y así hacerse presentes en el lugar. "Ese día empezamos a vivir esta pesadilla y todavía no lo podemos creer. Son cosas que uno las ve en la tele, más que nada en Buenos Aires, y cree que nunca nos van a pasar porque uno hace las cosas bien y sólo sale a laburar, no le hace mal a nadie", lamentó.
Respecto del estado actual de Denis, manifestó que es delicado porque "tuvo mucha pérdida de sangre y le afectó todos los órganos; el páncreas, el hígado, el intestino delgado". Es por esto que se encuentran solicitando dadores de sangre tipo A+ particularmente, pero también cualquier otro tipo, quienes deben acercarse al sector de Hemoterapia del Castro Rendón si desean colaborar.
Sobre la investigación saben poco y nada, ya que no se han movido del hospital, preocupados por estar pendientes de cualquier novedad sobre la salud de Denis. También esperan su evolución muy angustiadas sus dos hijas, de 7 y 14 años.
"Estamos en esta lucha pidiéndole a Dios y a la gente que lo tenga en oración para sacarlo de ahí. No nos interesa lo material, nos interesa que encuentren al culpable", cerró Melanie.
Como ya se sabía, la Policía junto a la Fiscalía de Robos y Hurtos comenzó con diligencias concretas el fin de semana, las cuales arrojaron algunos primeros resultados que permitieron plantear dos líneas de investigación.
Según informaron en las últimas horas, fue el hermano de la víctima quien dijo haber visto a unos jóvenes entrando la moto de Denis a una vivienda, lo que dio lugar a un primer allanamiento y luego a otro más, no muy lejos de la vivienda de la víctima. Esto ocurrió el día sábado y no poco después de la agresión, como había trascendido inicialmente.
Por el momento, se logró secuestrar un juego de llaves que serían propiedad del hombre baleado, aunque aún esto no ha sido confirmado. Además, se supo que se hizo un relevamiento en busca de cámaras, pero la única hallada en el sector no apuntaba al lugar del hecho.
Aún así, las evidencias colectadas han llevado al asistente letrado Juan Pablo Encina a tener en la mira a dos sospechosos principales, un mayor de edad y un adolescente. De todas maneras, no existen aún elementos suficientes para detener ni acusar a nadie, por lo que los investigadores continúan trabajando arduamente para no arriesgarse a perder indicios claves.