{# #} {# #}
El joven de 26 años que fue detenido tras escapar de un control en una moto y protagonizar una persecución, fue acusado por la Justicia y quedó en prisión preventiva por dos meses. Así lo solicitó la fiscalía para el delincuente que gozaba de libertad condicional en el marco de otra causa y es ni más ni menos que Nicolás Kikín Sotelo, con un gran prontuario por tres homicidios de adolescente.
En una audiencia realizada el sábado, en horas del mediodía, el asistente letrado de la Fiscalía de Flagrancia Luciano Vidal le formuló cargos a Sotelo por los delitos de encubrimiento por receptación dolosa (dos hechos, siendo la moto y la chapa patente robadas) y de resistencia a la autoridad.
De acuerdo a la teoría del caso que presentó la fiscalía en audiencia todo sucedió el último viernes 30 de septiembre por la noche. Alrededor de las 21:15, Sotelo y un acompañante no identificado eludieron un operativo policial en calles Río Desaguadero e Islas Malvinas del barrio Santa Genoveva, lo que implicó el inicio de una persecución por parte de la Policía a los motociclistas.
Hicieron caso omiso a la voz de alto y en plena huida, el conductor Sotelo arrojó un arma de fuego en la vía pública para continuar con su marcha. Finalmente, en calles Picunches y Seminarios, derraparon con la moto y continuaron la huida a pie, pero solo el acompañante logró darse a la fuga y Sotelo fue aprehendido por los efectivos.
"Al momento de ser identificado, un grupo de vecinos no identificados comenzaron a arrojar piedras y a golpear a los efectivos", logrando herir a dos de ellos, que fueron asistidos por personal del SIEN y trasladados al hospital Castro Rendón, tal como detalló Vidal en audiencia. Se supo que uno de ellos recibió el alta a las horas y el otro quedó en observación por un golpe en la cabeza.
Por este motivo, el operativo debió trasladarse y fue allí cuando al cotejar los datos filiatorios del conductor de la moto, supieron que se trataba de un delincuente condenado por robo que gozaba de libertad condicional. Además, sobre la motocicleta y la chapa patente (perteneciente a otra moto) pesaban pedidos de secuestro por robo, de junio y julio, respectivamente. Además, se secuestró el arma arrojada en la persecución, que se constató era un aire comprimido.
En audiencia, el asistente letrado solicitó que el acusado quede detenido en prisión preventiva por dos meses por riesgo de fuga, teniendo en cuenta que gozaba de libertad condicional al momento del hecho -desde agosto de 2020 y su pena agotaba en marzo de 2024-.
Tras escuchar a las partes, el magistrado avaló los cargos y le impuso la preventiva solicitada. Se espera que antes de los dos meses se realice el control de acusación o llegue a un acuerdo de pena efectiva por los delitos atribuidos, que si bien son excarcelables, por los antecedentes de Sotelo, volvería tras las rejas.
En diciembre de 2014, la Justicia Penal Juvenil condenó a Nicolás “Kikín” Sotelo a 10 años de prisión efectiva por tres homicidios y varios robos agravados, cometidos entre los 16 y antes de cumplir los 18. Al ser menor de edad, se juzgó su responsabilidad penal, pero la condena se impone una vez que cumpla la mayoría y luego de un año de tratamiento tutelar.
“Es la primera pena de prisión efectiva y de esta magnitud que se impone a un adolescente en el sistema penal juvenil neuquino”, había resaltado el fiscal de Delitos Juveniles, Germán Martín, tras la condena por los homicidios de Parra, Martínez e Infante, que cometió en Neuquén entre enero y febrero de 2013.
La pena se resolvió por acuerdo entre la fiscalía y la defensa y fue avalada por la titular del juzgado penal del Niño 2, la magistrada Carolina García, quien a pedido del defensor dispuso que el adolescente comience tratamiento psicológico en forma inmediata y que la pena la cumpla en una unidad de detención cercana a su casa.