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Una mujer de 30 años del barrio San Lorenzo fue detenida por ser la principal sospechosa del hecho. Habría realizado compras en Neuquén y Cipolletti.
Una mujer fue detenida en la capital neuquina, acusada de utilizar tarjetas de crédito extraviadas para realizar compras por más de 10 millones de pesos en distintos comercios de Neuquén y Cipolletti.
El procedimiento fue realizado en el barrio San Lorenzo por personal de la División Estafas y Otras Defraudaciones de la Policía del Neuquén, tras una denuncia radicada en la página del Ministerio Público Fiscal por la víctima, quien advirtió los consumos luego de haber extraviado sus tarjetas bancarias.
A partir de la investigación y con la intervención de la Unidad Fiscal de Delitos Económicos, los efectivos lograron identificar a la presunta autora y su domicilio en la zona oeste de la ciudad.
Con orden judicial, se llevó adelante un allanamiento que permitió secuestrar teléfonos celulares, documentación relevante, indumentaria con etiquetas y otros elementos vinculados con la causa.
La mujer, de unos 30 años, fue trasladada a sede policial y quedó a disposición de la Justicia, acusada de estafa y defraudación mediante el uso de tarjetas ajenas.
Una mujer de Plottier se cruzó con una vecina y se aprovechó de su inocencia para convencerla de ver su tarjeta, cuyos datos robó para cometer una estafa. La pareja de la estafadora también quedó bajo investigación. Delitos Económicos allanó esta semana.
Según informó a LMNeuquén el subcomisario Gerardo Sanzana, del Departamento Delitos Económicos, todo comenzó a fines de mayo pasado, cuando una mujer de 75 años de Plottier fue abordada por una vecina mientras esperaba el colectivo en la parada de calles Palermo y Cuyén. Por motivos que no quedaron muy claros, la vecina entre un tema y otro de charla, convenció a la víctima de mostrarle su tarjeta Naranja X.
"Se trató de un abuso de confianza", sostuvo Sanzana. La víctima, inocentemente, cayó en el ardid y mostró su tarjeta. La vecina, claro está, no tenía buenas intenciones, sino que guardó esos datos para hacer compras en los días posteriores, generando así a la titular de la tarjeta un perjuicio económico de 1.300.000 pesos.