Rodrigo Abarzúa imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego llegó a juicio detenido. Declaró la madre, amigos y la novia de la víctima.
Este lunes comenzó el juicio por el crimen de Luciano Hernandorena, el joven de Cutral Co asesinado en una fiesta en septiembre de 2024. El acusado por el crimen, Rodrigo Abarzúa, permanece detenido desde que se le formularon cargos. Por su parte, los familiares celebraron que cada vez están más cerca de una esperada condena.
"Vamos a estar ahí por vos, con la frente en alto, exigiendo lo que te merecés: justicia. Porque vos no moriste en vano", aseguró una de sus mejores amigas en la antesala del juicio. Se trata de Camila Soto que en una publicación de Facebook también recordó que se cumplen 9 meses del asesinato, pero la tristeza permanece intacta: "ese día que te arrebataron la vida, el día que tu corazón decidió apagarse para siempre, ese día que nunca me imaginé que iba a llegar, me parte que te hayas ido así, de golpe, sin una despedida".
En este sentido, advirtió que nunca se hubiera imaginado que aquella noche de pura diversión, fuera a terminar en tragedia: "todavía espero que hayas vuelto a nuestra ronda con un vasito de trago como lo prometiste y nunca volviste, todavía espero que entres por esa puerta, con esa sonrisa tuya que iluminaba hasta los días más grises.
Este 2 de junio en Cutral Co un tribunal de tres jueces compuesto por Vanessa Macedo Font, Florencia Martini y Walter Trincheri abrieron el juicio donde estarán encargados de analizar toda la prueba. Se estima que el debate se extenderá al menos hasta el viernes y que más de 50 testigos pasarán por el estrado.
Cabe recordar que la teoría del caso de fiscalía es que el 1 de septiembre de 2024, cerca de las 6 y tras discutir con Luciano Hernandorena, Abarzúa le efectuó un disparo en la zona del pecho que le ocasionó la muerte. Ambos se encontraban en una chacra ubicada en el barrio Colonia 2 de Abril de Cutral Co, donde se desarrollaba una fiesta.
Después de dispararle a Hernandorena, el personal de seguridad de la fiesta intentó retener al joven agresor, quien dejó caer el arma y escapó del lugar. Luego, se pudo determinar que el imputado, en ese momento principal sospechoso, se había trasladado hacia Añelo, donde fue capturado por la policía.
En la primera parte del juicio, el fiscal jefe Gastón Liotard desarrolló los alegatos donde planteó que "se vencerá el principio de inocencia y nos dará una única solución que es la declaración de responsabilidad por el delito". A su vez, detalló que un grupo de testigos recreará la agresión, así como se realizará la exposición de pruebas científicas y técnicas que incluyen el arma y la vaina secuestradas y la ropa de Luciano.
En tanto, la querella particular representada por el abogado Omar Pérez acordó con la fiscalía y destacó el rol de los testigos para dilucidar el caso tiene a Abarzúa como único imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. La primera en declarar fue Leticia Gallardo, la madre de Luciano, quien narró cómo se enteró de la muerte de su hijo, en horas previas al asado donde celebrarían el cumpleaños de su hijo. También lo hicieron su novia, un amigo quien lo trasladó en su auto al hospital, y otra joven.
Por su parte, la abogada particular Melina Pozer, quien representa a Abarzúa expresó en su alegato que aportarán su propia prueba y pedirán que el tribunal se pronuncie por un veredicto de no responsabilidad penal.
Todos los amigos del joven de 23 años están atravesados por el dolor y aseguraron que lo tendrán por siempre en su memoria. "Nos quitaron a alguien que solo sabía dar amor, sonrisas y estaba lleno de sueños, todo eso nos quitaron", indicó su amiga Camila.
"No solamente fuiste un amigo, fuiste un hermano que cualquiera hubiese querido, el hermano que nunca tuve, pero mi corazón te eligió como uno, nunca me voy a olvidar de cuando yo estaba mal y no dijiste mucho, solo me abrazaste y lloraste conmigo", retrató a modo personal.
A su vez, también publicó un fuerte mensaje de perseverancia en el camino por justicia: "no vamos a parar hasta que el mundo sepa que a Luciano lo mataron, y que eso no se perdona, no se olvida, no se tapa", y aseguró: "no quiero que tu nombre sea solo parte de una causa judicial. Quiero que sepan quién eras, lo que valías, lo que dejaron de lado cuando eligieron quitarte la vida".
En este sentido, destacó que Luciano era el padrino de su hija. "Estar para tu ahijada era lo último que me contabas con tanta felicidad, que quedaba semanas para festejar su añito y me lo contabas con una sonrisa y brillos en los ojos, pasar todas esas fiestas imaginándome cómo estarías, hubiese sido distinto, faltaba esa chispa y esas sonrisas".