La mujer cumplirá prisión domiciliaria con tobillera electrónica hasta el 14 de agosto. Está imputada por dos incidentes viales, uno de ellos con una víctima fatal.
La mujer acusada de atropellar y matar a una motociclista tras cruzar un semáforo en rojo sobre la Ruta 7 dejará la Comisaría 52 de Centenario y continuará detenida bajo prisión domiciliaria. La decisión fue tomada por el juez de garantías Raúl Aufranc.
La imputada, identificada por sus iniciales C. S. S., deberá permanecer en una vivienda hasta el próximo 14 de agosto y será controlada mediante una tobillera electrónica. Hasta que el dispositivo sea colocado, la Policía tendrá que realizar tres recorridas diarias por el domicilio.
Además, tendrá prohibido comunicarse por cualquier medio con los testigos de la causa.
Durante la audiencia realizada en la Ciudad Judicial, la fiscal Guadalupe Inaudi y la asistente letrada Agustina Jarry solicitaron que la mujer continuara detenida en la Comisaría 52.
Las representantes del Ministerio Público Fiscal sostuvieron que todavía existen riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación, los mismos motivos por los que se había ordenado la prisión preventiva en agosto de 2025.
La defensa pidió modificar la modalidad de detención debido al tratamiento médico que la acusada debe realizar luego de haber sido operada a fines de junio.
Sin embargo, Inaudi afirmó que el tratamiento podía llevarse adelante dentro de la comisaría. Según un informe del Cuerpo Médico Forense, la imputada necesita curaciones de las heridas quirúrgicas, antibióticos y analgésicos, pero no presenta una condición incompatible con su permanencia en una unidad de detención.
“La prisión preventiva ya fue confirmada por distintas instancias de revisión e impugnación”, remarcó la fiscal. El abogado querellante que representa a la familia de la víctima también se opuso al pedido de la defensa.
El juez Aufranc consideró, en cambio, que los riesgos procesales disminuyeron debido a que el juicio ya fue programado para la primera semana de agosto. También tuvo en cuenta la emergencia carcelaria declarada por la Legislatura de Neuquén.
El hecho más grave ocurrió durante la mañana del 1 de agosto de 2025, sobre la Ruta 7. De acuerdo con la investigación, la acusada conducía un Volkswagen Vento gris en dirección norte, a una velocidad superior a la permitida y sin estar habilitada para manejar.
Al llegar a un sector semaforizado, habría cruzado con la luz roja y continuado su recorrido por el carril izquierdo, a pesar del intenso tránsito que había en la zona.
En esas circunstancias embistió a Elizabeth Martínez, quien circulaba en una motocicleta luego de haber dejado a su hijo en la escuela. La mujer murió en el lugar como consecuencia de los politraumatismos provocados por el impacto.
Según la fiscalía, la conductora escapó sin detenerse a prestar ayuda. Horas más tarde se presentó en la Comisaría 5 de Centenario.
En un primer momento fue acusada por homicidio culposo agravado por la conducción imprudente y antirreglamentaria, por darse a la fuga, no asistir a la víctima, manejar sin autorización y cruzar el semáforo en rojo. Con el avance de la investigación, el Ministerio Público Fiscal modificó la acusación y le atribuyó homicidio simple con dolo eventual, un delito que contempla una pena más grave.
La mujer también está imputada por otro incidente vial ocurrido el 27 de julio de 2024, cerca del expeaje de Centenario.
En esa oportunidad conducía un Volkswagen Vento en dirección sur-norte, luego de haber consumido alcohol, sin cinturón de seguridad y sin estar habilitada para manejar.
De acuerdo con la acusación, circulaba a unos 122 kilómetros por hora en un sector donde la velocidad máxima permitida era de 60. En el asiento trasero llevaba a su hijo de un año dentro de una butaca infantil que no estaba correctamente ajustada.
La conductora perdió el control del vehículo, recorrió más de 70 metros por la banquina y una zona de ripio y finalmente chocó contra un poste de alumbrado público.
La mujer sufrió politraumatismos y fracturas. El niño, en tanto, tuvo traumatismo de cráneo moderado, fracturas y una herida cortante en el cuero cabelludo.
Por este episodio fue acusada por lesiones culposas graves agravadas por la conducción imprudente y antirreglamentaria, el exceso de velocidad y por manejar pese a no estar habilitada.