Ezequiel Calfunao tuvo una discusión de tránsito con un grupo de hombres y uno lo apuñaló. La investigación avanzó y el responsable fue imputado.
Por primera vez desde el violento ataque que sufrió el 25 de marzo en la esquina de Godoy y Belgrano, el comerciante neuquino Ezequiel Calfunao habló en primera persona sobre lo ocurrido. Todavía con dolores y a horas de recibir el alta médica definitiva de la operación, reconstruyó cómo una discusión de tránsito terminó con una puñalada en el tórax y cuestionó que el acusado no permanezca detenido.
“Me dejó un gusto a poco”, dijo este viernes por la mañana en una entrevista radial con LU5 al referirse a la situación judicial del hombre imputado por el ataque. “Podés pelearte en la calle, insultarte, pero bajar con un cuchillo siendo tres personas, en pleno centro comercial, creo que esa persona no está bien”, sostuvo.
Otro dato importante, es que los agresores se dieron a la fuga luego de apuñalarlo. El 27 de marzo, dos días después del ataque, el Ministerio Público Fiscal acusó formalmente a D. A. F. por el delito de lesiones graves, en carácter de autor.
Por su parte, Calfunao recibió los primeros auxilios en el lugar, por los vecinos, y fue trasladado por una persona particular hasta el hospital Horacio Heller. No obstante, debido a la gravedad de su estado, posteriormente fue derivado al hospital provincial Castro Rendón.
En ese centro de salud fue intervenido quirúrgicamente por la puñalada en la zona intercostal izquierda. Los primeros informes médicos indicaron que las heridas necesitarían, como mínimo, 40 días de curación, aunque el plazo quedó sujeto a la evolución del paciente.
Si bien luego del ataque, el hermano expresó a LM Neuquén la dura situación de salud e inseguridad que sufrieron, el testimonio del protagonista aportó detalles de su propia versión de los hechos.
El comerciante contó que aquel martes por la tarde llegaba a su trabajo, una zapatería ubicada sobre calle Godoy, y estaba estacionando con las balizas encendidas cuando comenzó la discusión con los ocupantes de un Volkswagen Voyage.
“Yo estaba estacionando con mi hijo en el trabajo. Puse las balizas y esta persona me insultó. Frené, dejé a mi hijo sentado en un banquito y me acerqué para decirle: ‘Che, ¿no viste que tenía las balizas puestas?’. Nunca me imaginé que iba a pasar esto”, relató.
Según recordó, del vehículo descendieron tres personas. El conductor se colocó a su lado y, en medio de un intercambio de palabras y algunos empujones, sintió una presión en la espalda.
“Fue todo en un segundo. No sentí nada. Cuando me revisé, tenía sangre. La persona del kiosco me dijo: ‘Mirá cómo estás sangrando, sentate’. Le debo la vida a esos chicos y a los vecinos”, afirmó.
Calfunao explicó que uno de los comerciantes de la zona improvisó un torniquete con una remera y la introdujo en la herida para frenar la hemorragia. “Yo veía cómo la sangre caía al piso. Creo que eso fue lo que me salvó”, dijo.
El caso tuvo amplia repercusión porque el ataque quedó registrado por cámaras de seguridad y ocurrió frente a su hijo, que presenció toda la escena. El comerciante se refirió al impacto que el hecho tuvo en el niño de seis años.
“Mi hijo estaba sentado en el banquito y vio todo cuando me atacan. Gracias a los vecinos, lo contuvieron enseguida, llamaron a su mamá y se preocuparon por él”, relató.
Calfunao aseguró que no conocía al agresor y que jamás lo había visto antes. “Lo único que me respondieron fue: ‘Qué carajo me importa’. Fueron las únicas palabras que nos dijimos antes de que empezara la pelea”, afirmó.
Como informó este medio anteriormente, la investigación tenía como fecha de vencimiento el próximo 27 de julio pero la Justicia resolvió ampliar por dos meses el plazo de investigación en vistas de incorporar un nuevo informe médico sobre la evolución de la víctima.
La decisión fue adoptada durante una audiencia realizada este martes, a pedido de la fiscal del caso, Paula González. La solicitud contó con el aval de la abogada querellante Laura Plaza, quien representa al hombre herido, y de la defensora del acusado, Laura Giuliani.
Ante el acuerdo de las partes, la jueza de garantías Natalia Pelosso estableció el 27 de septiembre como nueva fecha para el cierre de la investigación.
Sin embargo, la situación procesal del imputado es lo que más inquieta a la víctima. “Lo que se sabe es que esta persona no va a ir detenida. Me lo han repetido varias veces. Va a quedar todo en un juicio y no va a tener antecedentes por esta causa”, señaló Calfunao, visiblemente afectado.
A casi cuatro meses del ataque, el comerciante intenta retomar su vida, aunque reconoce que la experiencia lo cambió. “Ahora uno ya no sabe si decir algo o no decir nada en la calle. Yo lo dije sin mala intención, simplemente porque tenía las balizas puestas. Pero después de lo que pasó, ante la duda prefiero quedarme callado”, concluyó.
Sus palabras fueron la primera reconstrucción pública en primera persona de un hecho que conmocionó al oeste neuquino: una discusión de tránsito cotidiana que, en cuestión de segundos, estuvo a punto de costarle la vida.