Los controles se realizaron durante la madrugada de este domingo tras reclamos por ruidos molestos, denuncias por peleas y la presencia de adolescentes en locales nocturnos.
La Policía llevó adelante dos operativos durante la madrugada de este domingo en San Patricio del Chañar, en el marco de los controles preventivos que se realizan los fines de semana. Las intervenciones terminaron con el secuestro de tres motocicletas, la aprehensión de un hombre y la clausura de un boliche donde detectaron distintas irregularidades.
Los procedimientos estuvieron a cargo de personal de la Comisaría 13°, con la participación de otras áreas municipales. Las tareas respondieron a reclamos de vecinos por ruidos molestos provocados por motocicletas y a denuncias relacionadas con peleas en locales bailables y la presencia de adolescentes en esos espacios.
El primero de los operativos comenzó alrededor de la 1:30 de este domingo. Los efectivos se desplegaron en las inmediaciones de la Plaza de Las Infancias, en el sector comprendido por las calles Ingeniero Gasparri Sur, Complejo Chocón y Río Neuquén.
En ese lugar se concentraba una importante cantidad de jóvenes, adolescentes y adultos que circulaban en motocicletas y vehículos durante las noches de los fines de semana. Ante los reiterados reclamos de los vecinos, la Policía organizó un dispositivo de control con presencia fija y recorridas dinámicas. El objetivo fue controlar la circulación, detectar vehículos que generaran ruidos molestos y prevenir situaciones que pudieran afectar la tranquilidad de quienes viven en ese sector de la localidad.
Como resultado de las inspecciones, los efectivos secuestraron tres motocicletas que tenían caños de escape modificados y que no cumplían con las condiciones reglamentarias. Además, labraron tres actas contravencionales e identificaron a varios vehículos que se encontraban en el lugar.
Uno de los procedimientos tuvo un episodio particular cuando el conductor de una Honda XR150L blanca, que circulaba sin patente colocada, decidió escapar al advertir la presencia policial. Ante esa situación, una patrulla motorizada inició un seguimiento preventivo para intentar interceptarlo. La persecución terminó en calle Río Limay, donde los efectivos encontraron la motocicleta abandonada. El conductor había continuado la fuga a pie.
Finalmente, el rodado fue secuestrado de manera preventiva y la Policía procedió a la aprehensión de un hombre de 41 años.
El segundo procedimiento se realizó alrededor de las 5 de la madrugada y estuvo dirigido al control de los locales de esparcimiento nocturno. En este caso, el operativo se organizó a partir de diferentes situaciones que habían generado preocupación en la localidad.
Según informó la Policía, existían reclamos y denuncias anónimas por peleas que comenzaban dentro de los boliches y continuaban en la calle una vez que terminaban las actividades. A esto se sumaron advertencias sobre la posible presencia de adolescentes en los establecimientos nocturnos.
Por ese motivo, efectivos del área de Prevención de la Comisaría 13° realizaron inspecciones junto con personal de Seguridad Ciudadana de San Patricio del Chañar. Durante el procedimiento ingresaron al local bailable "Cariló Multiespacio", donde detectaron varias irregularidades. Una de ellas estaba relacionada con el personal de seguridad privada: los trabajadores que se encontraban en el establecimiento no contaban, al momento de la inspección, con los carnets y las habilitaciones correspondientes.
Además, los efectivos encontraron a cuatro adolescentes que no tenían la edad permitida para permanecer en ese tipo de establecimientos. Ante esta situación, los cuatro fueron retirados del lugar y trasladados al hospital de la localidad. Posteriormente, quedaron a cargo de sus padres, quienes los retiraron bajo la correspondiente acta.
Las irregularidades detectadas derivaron en la intervención de Seguridad Ciudadana y en la confección de varias actas contravencionales contra el propietario del establecimiento. Como parte del procedimiento, las autoridades dispusieron el desalojo de las personas que permanecían dentro del boliche. Una vez que el lugar quedó vacío, se concretó la clausura del local bailable.