"Mi hermana sigue crítica, los pulmoncitos como que no le responden", confió Lila, la hermana de la mujer rescatada de las aguas del río Limay. En el marco de la causa, la fiscalía había demorado a un hombre, que estaba con ella al momento del hecho, pero luego, fue liberado por falta de pruebas.
La joven contó que el cuadro de salud de su hermana, una mujer de 35 años, no ha mejorado en esta primera semana internada en el hospital Castro Rendón. "Nos dijeron que evaluaban una cirugía, pero tampoco es seguro. Lo cierto es que el estado de mi hermana es crítico por ahora", sostuvo Lila en comunicación con LMNeuquén.
Por otro lado, contó que aún no pudieron ponerse en contacto con la fiscalía, ya que estaban esperando poder asesorarse bien, pero que es esencial que sepan que "ella tiene familia".
"Está en estado de coma farmacológico y se mantiene estable", había indicado el fiscal jefe Agustín García la semana pasada, luego de que quedara en libertad el único sospechoso, y aclaró que "la situación es muy crítica".
Cabe recordar que la mujer fue rescatada de las aguas del río Limay la madrugada del lunes 4 de septiembre e internada de inmediato. Desde ese momento, lucha por su vida en el hospital Castro Rendón. Si bien en un primer momento, la Policía detuvo a un hombre que estaba con ella al momento del hecho, luego fue liberado por falta de pruebas.
"Es una mujer de 35 años, de Neuquén y lo que tenemos es que estaba en situación de calle desde hace bastante tiempo. Vivía en un lugar cercano a dónde ocurrió el hecho", sostuvo el fiscal jefe Agustín García en declaraciones radiales. La hermana desmintió el hecho de que viviera en la calle.
Lo que tienen es que ella estaba junto a un grupo, otros tres hombres, ingiriendo bebidas alcohólicas y que en un momento, dos hombres se retiraron del lugar. Al regresar vieron a la mujer florando y al otro hombre que decía que no sabía nadar. De los recién llegados, uno se arrojó al agua para sacarla y el otro, llamó a la Policía.
En esas circunstancias, es que "en un momento dado, uno manifiesta que la mujer se arrojó. Lo que no sabemos si se arrojó o se cayó en el agua". Lo que sí se sabe es que producto del tiempo que estuvo sumergida en las frías aguas del río, sufrió de hipotermia y por eso la complicación en su cuadro de salud.
De las primeras pericias y pruebas (testimonios y cámaras de la zona), "no habría ningún indicio o evidencia que nos llevara a sospechar esa hipótesis criminal que se trabajó como la más grave posible". Es por ello, que el sospechoso recuperó su libertad, aunque supeditado a la causa.