El imputado reconoció haber tenido armas aptas para el disparo, varias de ellas con numeración suprimida.
La Justicia condenó a Jonathan Jesús Romero a tres años de prisión de cumplimiento efectivo luego de que admitiera haber tenido en su poder siete armas de fuego, varias de ellas con la numeración suprimida, que fueron encontradas enterradas en el patio de su vivienda del barrio Cuenca XV de la ciudad de Neuquén.
La pena fue acordada entre la fiscal del caso, Silvia Moreira, y la defensa del acusado, tras la declaración de responsabilidad penal dictada el pasado 26 de marzo de 2026. Romero reconoció haber cometido los delitos de tenencia ilegal de armas de fuego y encubrimiento por receptación dolosa de armas con numeración adulterada.
Según detalló la fiscalía durante la audiencia, el hallazgo ocurrió el 9 de octubre de 2025, cuando personal policial realizó un allanamiento en el domicilio de Romero en el marco de otra investigación penal. Durante el procedimiento, las armas fueron encontradas ocultas bajo tierra en el patio de la vivienda.
Entre los elementos secuestrados había pistolas de distintos calibres, una pistola 9 milímetros, un revólver calibre 357 Magnum, una carabina calibre 22, además de municiones de diversos tipos. También se hallaron cargadores, accesorios y repuestos vinculados al mantenimiento y reparación de armas.
Al fundamentar el acuerdo de pena, la fiscal Moreira explicó que se valoró como atenuante el reconocimiento de responsabilidad por parte del imputado y la falta de antecedentes penales computables.
Sin embargo, señaló como agravantes la cantidad y características de las armas encontradas, el importante volumen de municiones secuestradas y la existencia de elementos destinados a la reparación y mantenimiento del armamento. Además, remarcó que las armas estaban enterradas para asegurar su ocultamiento y disponibilidad.
El acuerdo también incluyó una inhabilitación especial por el doble del tiempo de la condena y el pago de las costas del proceso. Tras escuchar a las partes y contar con el consentimiento del imputado, la jueza Natalia Pelosso homologó el acuerdo y dictó la condena contra Romero.
A pedido de la fiscalía y con conformidad de la defensa, la magistrada resolvió además prorrogar por dos meses la prisión domiciliaria que el condenado cumple actualmente.
La decisión se tomó al considerar que continúa vigente el riesgo de fuga luego de la imposición de una pena de cumplimiento efectivo.