ver más

Tras dos semanas internada, murió la mujer atacada con un hacha por su pareja

Noemí Matamala permanecía internada en el hospital Castro Rendón. El ataque conmocionó a Aluminé.

A casi dos semanas del ataque, Noemí Matamala, de 49 años, murió en el hospital Castro Rendón tras ser atacada con un hacha por su ex pareja. El ataque conmocionó a Aluminé.

El hecho se convirtió en el primer femicidio del año registrado en Neuquén. La agresión fue el pasado 22 de agosto por la noche, cuando Lucas Daniel Serrano, de 38, esperó a la víctima y la agredió brutalmente con un hacha.

“Lo que sabemos es lo que presentamos a la jueza en el momento de imputar el hecho. Se sabe que este señor esperó a la víctima, han entablado una discusión y ahí se produce este ataque con la intención de provocar la muerte”, explicó el fiscal Marcelo Jofré.

La Fiscalía considera que se trató de un ataque de características especialmente violentas. No obstante, Jofré aclaró que no hubo testigos presenciales del momento exacto de la agresión.

Serrano fue imputado por femicidio en grado de tentativa, agravado por el vínculo y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género, en calidad de autor. Sin embargo, tras el fallecimiento de la víctima, la Fiscalía deberá reformular los cargos.

El Ministerio Público Fiscal informó a LM Neuquén que solicitó la realización de la autopsia y, cuando se brinde el informe, se avanzará con el cambio de figura penal, hecho que podría concretarse la próxima semana.

“En este tipo de ataque el agresor busca a la mujer víctima en un estado vulnerable, aprovecha la sorpresa, la poca reacción para defenderse”, señaló Jofré respecto a una característica que se repite por parte de los femicidas.

Según la investigación, después de la agresión hubo una persona que se acercó al lugar y a quien Serrano le habría manifestado: “Me mandé una cagada”.

Otro de los datos que surgieron durante la investigación es que Noemí y Serrano no convivían. De acuerdo con lo informado por el hermano de la víctima, ambos mantenían una relación de pareja desde hacía aproximadamente un año.

Jofré aclaró que no existen denuncias judicializadas en el marco de la Ley 2785 por episodios previos de violencia entre ambos. Sin embargo, es materia de investigación reconstruir cómo era el vínculo y si Mimí sufrió episodios violentos por parte del imputado.

El acusado tenía tres pedidos de captura en Chaco

A la gravedad del hecho investigado se suma otro dato que la Fiscalía logró establecer durante las primeras diligencias: Serrano tenía tres pedidos de captura vigentes emitidos por la Justicia de Charata, Chaco.

Según confirmó Jofré, se trata de causas por dos delitos contra la integridad sexual y uno contra la propiedad privada. Los tres expedientes se encontraban elevados a juicio, información que encendió la bronca e impotencia de las organizaciones feministas y personas autoconvocadas que marcharon pidiendo justicia por Noemí.

“Pudo evadir y no someterse a la Justicia y estaba acá, en Aluminé”, explicó Jofré y agregó que si hubiera sido juzgado en Chaco, "tal vez no habría sucedido". Ahora Serrano permanece detenido en la Unidad 48 de Zapala, donde cumplirá la prisión preventiva de cuatro meses ordenada por la jueza Barbé.

Te puede interesar