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Además, la Justicia ordenó que realice tratamiento psicológico para trabajar sus impulsos en el hospital local. Se investiga si hay más víctimas.
Un depravado sexual de Zapala quedó con prisión domiciliaria luego de ser acusado por acosar y atacar a cuatro mujeres distintas en los últimos meses. El hombre ya realiza un tratamiento por orden de la Justicia y se investiga si hay más hechos a los cuales vincularlo.
De acuerdo a la teoría del caso que investiga el Ministerio Público Fiscal, el primer hecho ocurrió en junio de 2024, en el transcurso de la mañana, cuando el acusado se presentó de manera intempestiva en un laboratorio y una empleada del lugar le pidió que se fuera. La fiscal Laura Pizzipaulo relató que el imputado, mientras se retiraba, “de manera libidinosa” le refirió a la mujer: “Mirá como me pones”.
Luego, el 6 de julio, entre las 18 y las 19, con la intención de entrar a la casa de la víctima, el acusado ingresó por el portón y se asomó por la ventana. La mujer -que se encontraba dentro del inmueble- reconoció que se trataba del mismo hombre al que había echado del laboratorio y le pidió que se fuera de su casa. Haciendo caso omiso, en el transcurso de la semana, el depravado siguió rondando en el barrio de manera intimidante, situación que le causó gran temor a la víctima.
Posteriormente, el 16 de julio, mientras la víctima se encontraba en su domicilio, escuchó que aplaudían, se asomó por la ventana que da al patio y vio que el acusado, “con el firme propósito de ingresar a la casa, estaba nuevamente dentro del patio”. Pizzipaulo resaltó el gran temor que siente la víctima y detalló que, con anterioridad, el mismo imputado la atacó sexualmente y la amenazó con un cuchillo.
El último hecho imputado por la fiscal respecto de la misma víctima tiene que ver con otro episodio posterior, en el que el acusado se presentó nuevamente en el trabajo de la mujer y le mostró sus partes íntimas.
Por todo esto, la fiscalía le imputó al hombre los delitos de abuso sexual simple en grado de tentativa (un hecho), abuso sexual simple (dos hechos) y violación de domicilio (un hecho) todo en concurso real. Además, la fiscal manifestó la necesidad de proteger a la víctima mientras avance la investigación, por lo que requirió una prisión domiciliaria para el depravado.
Sin embargo, esto no fue todo, ya que los investigadores lograron sindicar al depravado como quien ha acosado a otras mujeres también.
Así, Pizzipaulo también le imputó al hombre que el 12 de julio pasado, aproximadamente a las 15:30, ingresó a un local comercial ubicado en la misma ciudad y, aprovechando que la empleada se encontraba sola, se dirigió detrás del mostrador y se abalanzó sobre ella con fines sexuales. En un descuido del imputado, la mujer logró tomar su celular y llamar a su jefa.
Por otro lado, en el periodo ubicable entre el 23 y 24 de julio de este año, cerca de las 10, otra mujer que salía de un juzgado de la ciudad de Zapala fue interceptada por el acusado, quien “de manera repentina y con fuerza”, se le tiró encima de la mujer y la atacó sexualmente.
Posteriormente, el 25 de julio de 2024 a las 14, en la ciudad de Zapala, el acusado se acercó a consultar sobre una notificación de la fiscalía y, “de manera repentina, sin mediar palabras y con el firme propósito de menoscabar la integridad sexual de la víctima”, atacó sexualmente a una empleada.
Tras escuchar todos los hechos, el juez de garantías Diego Chavarría Ruíz dio por formulados los cargos y fijó un plazo de investigación de cuatro meses. Asimismo, hizo lugar al pedido de la fiscalía y ordenó la prisión domiciliaria del acusado por el término de dos meses, con rondines policiales sorpresivos para controlar su situación.
Por último, el magistrado dispuso oficiar al Hospital Zapala y al área de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Zapala, a los fines de que el acusado continúe con el acompañamiento terapéutico que ya recibe.