Fue apresado por la Policía en su casa y además del secuestro de drogas, le hallaron un arma de fuego. Está sospechado de formar parte de una peligrosa banda.
Un narcotraficante neuquino que enfrenta una grave acusación intentó zafar de uno de los agravantes en la imputación en su contra pero desde la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca confirmaron lo resuelto en el ámbito del Juzgado Federal 2 de Neuquén capital.
La presentación fue impulsada por los defensores particulares del hombre que fue atrapado en el barrio El Trébol II de esta ciudad con casi un kilo de cocaína, más de 300 mil pesos en efectivo y un arma de fuego. El narco fue procesado y desde la parte acusadora se le imputa su presunta participación en una banda que opera en distintos barrios.
En este marco, sus abogados buscaron aliviarle la imputación y llevaron a cabo un reclamo en relación al arma de fuego. En concreto, plantearon la incompetencia “material” de la justicia federal para que intervenga en la acusación por tenencia ilegal de arma de fuego.
Sin embargo, la fiscalía había realizado una extensa argumentación donde justificaba la acusación y que el arma le aseguraba impunidad al neuquino atrapado en los allanamientos realizados en El Trébol. De forma paralela, reconoció que no era materia federal aunque por economía procesal era conveniente que un único tribunal encabece la investigación y juzgue al hombre.
La defensa insistió en su presentación ante los camaristas roquenses que no había una sola prueba que sostuviera la conexión entre los delitos y que la investigación no arrojó ninguna situación de violencia, donde su representado pueda ser considerado un pistolero.
Durante el análisis del recurso de la defensa, la fiscalía descartó sus planteos.
Finalmente, los jueces de la Cámara se pronunciaron en consonancia con los acusadores y recordaron que el narco neuquino fue procesado el 4 de abril y que a fines del pasado mes fue confirmado lo resuelto por el Juzgado 2.
Destacaron que la instrucción está muy avanzada y que la causa marcha rumbo al juicio oral, con una acusación grave como el delito de organización de tráfico de estupefacientes agravado por haber intervenido en su comisión más de tres personas organizadas. Por otro lado, los camaristas reiteraron que la fiscalía entendió que el arma de fuego fue “un elemento destinado a perpetrar, facilitar y/o procurar el provecho o impunidad de los delitos federales de tráfico de estupefacientes pesquisados”.
La División Narcocriminalidad de la Policía de Neuquén desarrolló un intenso trabajo en los últimos meses y logró desbaratar a varias bandas que operan en esta ciudad y localidades vecinas. Una de los últimos despliegues destacados se centró en el barrio Confluencia, con cuatro allanamientos y el secuestro de más de tres kilos de marihuana y la aprehensión de cinco hombres.
Debido a las características de la organización narco, que fue desbaratada en la primera quincena de este mes, la Policía dispuso un megaoperativo con la intervención de un centenar de agentes que confluyeron en domicilios situados sobre calle El Chocón, entre Paimún y Lago Argentino. La tarea estuvo supervisada por el juzgado federal de Neuquén capital, a cargo de Gustavo Villanueva, y la secretaria Nuria Mastronardi.
Al igual que otras pesquisas, los efectivos de Narcocriminalidad llevaron a cabo la identificación de los posibles puntos de venta de droga y realizaron un seguimiento de varios meses. Para su sorpresa, los narcos tenían varios lugares donde comercializaban drogas aunque todos en el mismo barrio.